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En la escuela, “Cultura Religiosa” para todos

En la escuela, “Cultura Religiosa” para todos

Coloco la serie completa de 4 artículos sobre la rellgión en la escuela escrito por Rufo González en su blog durante enero y febrero de 2012. Su planteamiento sobre la cultura religiosa en la escuela me ha parecido muy del interés de esta web. 

Es un planteamiento muy próximo al de FEPER, y tengo la impresión de que haría más consenso que el planteamiento vigente actualmente sobre la religión confesional en la escuela. Tengo la impresión de que este planteamiento va ganando adeptos. Son ya varios los artículos recogidos en este apartado de la web de Feper de autores y representantes de grupos diversos que se expresan en el mismo sentido: una asignatura cultural única de las religiones, de las increencias, de los patrimonios culturales y artísticos religiosos.

Infofeper.

En la escuela, "cultura" religiosa para todos (I)

11.01.13 | 19:47. Archivado en Enseñanza de la religión

Es lamentable que, como ha reconocido el ministro Wert, la religión se enseñe en las escuelas “por motivos políticos”. Fruto, por tanto, de un juego de poderes, de unos convenios entre fuerzas políticas, o entre estados (Vaticano y Estados Español). ¿Existe alguna otra asignatura por tales motivos? ¿Se apoyaría Jesús en “esos motivos” para exigir la enseñanza de su Evangelio?

Diversidad de pareceres sobre la enseñanza de la religión
Poca gente defiende hoy la Religión Católica como asignatura obligatoria, sin alternativa, propia de un Estado confesional, controlada por los guardianes de la ortodoxia católica. Desde 1979 a 1990 los alumnos debían elegir entre Religión o Ética. Fue una solución insatisfactoria. Unos y otros desconocían ámbitos fundamentales en la formación cultural ideal. Quienes elegían Ética desconocían aspectos religiosos imprescindibles para comprender muchos hechos históricos y culturales. Los que elegían Religión no estudiaban la ética racional, universal, civil, cimentada en los derechos humanos. Además, la picaresca se encargaba de elegir lo más fácil de aprobar. La LOGSE, solución socialista, obligaba a elegir entre religión y otras actividades de entretenimiento. Había que tener valor para cargar con una asignatura, sin casi valor académico, mientras los compañeros se “entretenían” jovialmente. Una solución lamentable.

La religión, fruto del proceso humanizador
El hecho religioso es una creación cultural humana de primera magnitud. La idea de Dios o Misterio último y radical ha sido buena para la humanidad: le ha dado sentido a la vida, le ha llamado al bien y a la superación constante. Las religiones han inspirado creaciones cooperativas, culturales, artísticas, espirituales, caritativas, etc. Cuando las organizaciones religiosas han sabido mantenerse al servicio de la bondad y progreso humano, la religión ha sido una fuerza y estímulo profundamente humanizadores. Es cierto que el uso político y social la ha pervertido a veces. Se la ha querido imponer contra la libertad de conciencia y utilizar como medio de sumisión a poderes políticos, económicos o religiosos. Así se la ha falseado en su misma esencia. Y más aún, si cabe, el Evangelio de Jesús, el Evangelio de la libertad: todos sois hijos del mismo Padre, todos hermanos, todos iguales en dignidad, todos llamados a vivir en libertad y en amor mutuo. “Entre vosotros, nada de eso”, dice terminantemente Jesús (Lc 22, 26), y “eso” es el dominio, la imposición, la desigual dignidad. Organizaos como queráis, nos viene a decir el Evangelio, con tal que viváis todos en libertad y amor. Suprimir el sufrimiento y dar vida fue el ideal de Jesús. La venganza, el miedo, la condena... son elementos introducidos por nuestra ignorancia y afán posesivo. El “dios” sádico, vengativo, es contrario al Dios Amor, encarnado por Jesús que muere perdonando.

El conocimiento del hecho religioso es parte básica de la formación humana
En la escuela, pues, hay que enseñar religión, como hecho cultural. En España tenemos un problema añadido. La Constitución vigente no excluye la religión en su sentido “confesional”, sino más bien lo contrario. En el artículo 27, 3 se exige a “los poderes públicos garantizar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Es un privilegio de toda Confesión religiosa reconocida legalmente. ¿Cómo se cumple esta garantía? ¿Bastaría una formación cultural religiosa impartida por profesores civiles, legalmente cualificados como conocedores de toda religión, especialmente de las más cercanas a nuestra cultura? Así podría ser si las diversas confesiones renunciaran a sus privilegios particulares. Es claro que en la escuela debe primar la instrucción, el saber. También hay que “formar” en valores universales, racionales, comunes. No está tan claro que haya que adoctrinar en un único sentido, sobre todo cuando la comunidad escolar no comparte totalmente la misma orientación.

La ignorancia obliga a la irreligión
La libertad de conciencia está precisamente para que se ofrezcan los diversos sentidos, y los alumnos elijan en la medida que puedan sus preferencias. ¿Pero cómo van a elegir si no conocen? Sería bueno recordar la carta de Jean Jaurès, líder socialista francés (1859-1914) a su hijo sobre la enseñanza de la religión: “tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión... ¿Quisieras tú, por ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?... No es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen facultad para serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad exige la facultad de poder obrar en sentido contrario” (Rev. “Iglesia viva”, nº 219 - 2004, pág. 135-137).

¿Dónde están los profesores adecuados?
Adecuados para explicar de forma neutra, científica, el hecho religioso. Es una carencia, ya secular, de nuestra universidad la Facultad de Ciencias Religiosas. En ella se estudiaría sociología, filosofía, historia, psicología, dogmática, moral, liturgia... de las diversas religiones, especialmente de las más culturalmente nuestras. Hoy no existe un profesorado capaz de unificar todos estos conocimientos, y exponerlos críticamente. Por aquí, creemos, debe empezar la solución de este problema que nos divide a los españoles: crear profesores de Cultura Religiosa para la escuela. Mientras tanto, los actuales profesores de Religión, con la titulación actual, podrían concurrir a unas oposiciones civiles, desligarse de sus Confesiones en cuanto a nombramientos y contratos laborales, y disfrutar de libertad de cátedra propia de toda cultura. Es el respeto que merecen quienes, de hecho, han venido impartiendo esta materia con una orientación cultural desde hace muchos años. Estoy seguro que hoy por hoy son los más preparados para explicar cualquier programa de cultura religiosa. Por supuesto que dependerían ya del Estado tanto en su nombramiento como en su régimen laboral. Con las acreditaciones académicas pertinentes que actualmente tienen de las Facultades universitarias pertinentes. Tendrían que ceder las autoridades eclesiásticas, que, por otra parte, bien que les agrada que sus Universidades tengan efectos civiles.

Enseñar la verdad de cada Religión
Lo fundamental de sus textos fundacionales, las etapas históricas, los diversos códigos éticos, los ritos, la organización, etc. deben ser los contenidos de la asignatura. Se supone la dosificación adecuada para cada ciclo escolar. Sería un modo de conocernos mejor, nos acercaría a una comprensión más humana, rompería los muros de incomprensión que tradicionalmente han separado a los grupos religiosos. Nadie debe tener miedo a la verdad humana. Si una religión –o un aspecto de una religión- no nos humaniza, no nos hermana, no nos sirve para vivir mejor... es señal de que no viene del Misterio que nos ha puesto en esta vida. Sólo alaba al Creador quien cuida a su criatura: “la gloria de Dios es el ser humano viviendo” (Ignacio de Antioquía, + 107).

Cultura ética también para todos
Una asignatura que no tiene por qué ser alternativa a ninguna otra. Esta es claramente común, y para esta materia sí que existen profesores cualificados desde siempre. Para ello están las Facultades de Filosofía, cuya asignatura de Ética es fundamental. Que todos los alumnos reflexionen y estudien sobre los valores, la conducta ideal, verdaderamente humana..., es un deseo de todos. Así lo exigen los derechos y obligaciones. El estudio de la bondad o malicia de nuestras acciones, de costumbres, de instituciones, etc. es un deber que afecta a todos. Aquí hay claro consenso. Respetémoslo.

Rufo González

En la escuela, “Cultura Religiosa” para todos (II)

21.01.13 | 12:39. Archivado en Enseñanza de la religión

Leyendo los “comentarios” de la reflexión anterior sobre la “Religión en la escuela”, se tiene la sensación de que seguimos enquistados en un diálogo de sordos. Desde quien minusvalora lo religioso como “ideologías para incautos” hasta quien cree que quienes opinan de otro modo "dedican más tiempo que los creyente a odiarnos, especialmente a los católicos”. Estos últimos declaran: “ahora en adelante política musulmana, guerra a muerte contra estos maricones de mierda, feministas frustradas... Ateo... Sentimos un odio imposible de reprimir, es lo que habéis sembrado. Cuando queráis guerra la vais a tener. Por cada cura quemado que vosotros decís, 100 rojos empalados. Os vencimos en el 36 y os venceremos ahora”. ¡Vaya formación cristiana! ¡Vaya identificación con el sentir y proceder de Cristo Jesús!

Incluso hay comentarios de “padres creyentes” que reclaman “el Derecho Constitucional “Fundamental” (Título I. Art. 27,3 CE) de educar a nuestros hijos conforme a nuestras ideas y creencias”, y todos los quieren una educación ética universal son “ateos, sociatas, marxistas, leninistas… que quieren hacernos creer que su paraíso es el mejor (olvidándose de los más de cien millones de muertos que en menos de un siglo de historia su ideología ha causado).
Estamos hasta los mismísimos cojo.... de los profes progresociatas-cocos”.

¿Se puede “exigir” en nombre de Jesús a los poderes públicos que eduquen a sus hijos según el Evangelio? Una cosa es la libertad religiosa de los padres para educar, y otra muy distinta la coacción para educar en la escuela común en una determinada ideología, por muy religiosa que sea. Ese nunca fue el proceder de Jesús ni de las primeras comunidades cristianas. Eso lo impusieron los políticos (reyes, nobles...) en complicidad con los dirigentes eclesiales frente al pueblo analfabeto y esclavizado. En esta línea se llegó muy lejos. Hasta llegar a sostener un Papa este disparate: “no consideramos que sean homicidas los que, ardiendo en celo de su Católica Madre contra los excomulgados, resulte que han destrozado algunos de ellos” (Carta del papa Urbano II al obispo Godofredo; Epístola 132. PL 151, 394; ver también en MANSI, XX, 713). “Hasta existe una penosa decretal de Inocencio III que recomienda negar los cuidados y medicinas a un enfermo si no consiente en recibir los sacramentos, aun cuando de ello se siga la muerte” (J. I. González Faus: La autoridad de la verdad. Ed. Sal Terrae, Santander 2006, 2ª ed. p. 41).

El concilio Vaticano II, mirando la vida de Jesús, nos recuerda que nuestro Maestro “dio testimonio de la verdad, pero no quiso imponerla por la fuerza a los que le contradecían, pues su reino no se defiende a golpes, sino que se establece dando testimonio de la verdad y prestándole oído, y crece por el amor con que Cristo, levantado en la cruz, atrae a los hombres a sí mismo... Desde los primeros días de la Iglesia los discípulos de Cristo se esforzaron en convertir a los hombres a la fe de Cristo Señor, no por acción coercitiva ni por métodos indignos del Evangelio, sino, ante todo, por la virtud de la palabra de Dios... Confiando plenamente en la fuerza divina de esta palabra para destruir los poderes enemigos de Dios y llevar a los hombres a la fe y al acatamiento de Cristo...” (DH 11).

El mismo documento reconoce humildemente que “aunque en la vida del pueblo de Dios... se ha dado a veces un comportamiento menos conforme con el espíritu evangélico, e incluso contrario a él, no obstante siempre se mantuvo la doctrina de la Iglesia de que nadie sea forzado a abrazar la fe” (DH 12). Así es de curiosa la Iglesia: nos ha conservado el Evangelio que ella misma no deja, sobre todo en sus dirigentes, de contrariar. Por ello, sin duda, hay que estarle agradecido. Casi siempre ha sido la sociedad civil quien les ha obligado a renunciar a los privilegios y hacerla mirar a su divino Fundador que “efectuó la obra salvadora en pobreza y persecución” (LG 8).
(Seguirá)
Rufo González

En la escuela, “Cultura Religiosa” para todos (III)

27.01.13 | 11:45. Archivado en Enseñanza de la religión

La Religión responde a una necesidad universal: interpretar y comprender la vida

“El analfabetismo religioso dificulta la convivencia en la escuela y en la sociedad”
Comparto el comentario anónimo siguiente: “creo que la religión como asignatura académica tiene mucho que aportar en la formación de los ciudadanos del mundo de hoy. Una información sobre el fenómeno religioso y una aproximación lúcida y crítica hacia el mismo puede ayudar a los sujetos a interpretar mejor el mundo en el que viven y a comprender sus propias vivencias (positivas o negativas, de un signo o de otro) sobre la experiencia religiosa. Privar a las nuevas generaciones de un conocimiento positivo, riguroso y contrastado sobre el tema les hará más susceptibles de sectarismos y fanatismos de todo tipo. Sería lamentable”.

En Francia, país muy laicista, se ha aprobado hace poco tiempo una enmienda en la Asamblea Nacional para que en las escuelas estatales se expliquen “Conocimientos y Referencias sobre el Hecho Religioso y su Historia”. El diputado comunista, Pierre Brard, que presentó la propuesta alegó como justificación “el patente analfabetismo religioso de los jóvenes, una de las causas de nuestras dificultades para la convivencia en la escuela y en la sociedad “.

Hay que afrontar el significado de la pluralidad de religiones
Hoy, más que en otras épocas, la pluralidad de religiones está en la mesa común. Los medios de comunicación nos las han hecho cercanas. Más aún, las migraciones nos han traído muchos y variados creyentes, hoy vecinos nuestros. La “Teología del Pluralismo Religioso” es una materia reciente en las Facultades de Teología. Asignatura cada vez más necesaria, pero hoy poco elaborada. Sin embargo todos, de algún modo, tenemos que practicarla. ¿Pueden los profesores confesionales, católicos o reformados, judíos o musulmanes..., educar de forma neutra, rigurosa y positiva socialmente la vivencia religiosa en las diversas religiones? ¿No lo harían mejor los profesores de Facultades de Teología especializados en Cultura Religiosa Plural? También ellos pueden ser o no ser creyentes, pero “saben”. Y en la escuela “se aprenden y se evalúan” lo que se “sabe”, es decir, los contenidos, los ritos y sus significados, las diversas éticas y normas de funcionamiento. Para “creer y celebrar la fe” se acude a la iglesia, a la mezquita, a la sinagoga, etc. Ahí tienen sus catequistas, educadores, teólogos...

El profesor de “Cultura Religiosa” informa y forma el sentido de la trascendencia
Si el profesor de “Cultura Religiosa” conoce bien lo nuclear de las diversas religiones, puede muy bien informar y formar sobre el sentido de la trascendencia. El ser humano está abierto a indagar y querer siempre más. La inquietud y la limitación que nos acompañan son una llamada a desear y buscar siempre más, sin límites. La diversas ofertas de sentido –eso son la diversas religiones- son las respuestas que las diversas culturas han ido construyendo para alimentar la dimensión trascendente. “Por qué existe algo en vez de nada” era la pregunta radical que Manuel Kant creía ver en la mente humana, imposible de contestar por el camino de la ciencia experimental y racional. Tanto la libertad como el sentido ético de nuestra vida nos inducen a pensar en una respuesta positiva a esa pregunta. “Alguien” puede salirnos al encuentro e iluminar la vida... Las religiones, surgidas en diversas culturas, son las respuestas. Surgidas en torno a unos personajes –Confucio, Buda, Moisés, Jesús, Mahoma...-, han dado y están dando sentido y fuerza de vida a muchísimos seres humanos. Ellas, como toda creación humana, han sido fuente de humanismo y, por desgracia, también de deshumanización. Examinarlas todas, conocer la vida de sus inspiradores, valorar sus logros, analizar sus éticas y ritos, etc. es una tarea imprescindible para optar libremente. El ser humano adulto elegirá la que crea más humana, más razonable, más social, más plena.

El profesor de“Cultura Religiosa” respeta y valora toda opción religiosa
El profesor de“Cultura Religiosa” puede y debe cultivar actitudes de respeto y comprensión hacia todas las religiones como “espacios de salvación”. Está capacitado para ayudar a eliminar de todo creyente las actitudes negativas, como pueden ser la ignorancia de las otras religiones, la condena de otras formas de ver a Dios, el desprecio de diversas formas de dar sentido último a la vida humana. Incluso puede promover el sentido de humanidad abierto a todos, pues todos buscan realizarse en plenitud hasta más allá de la muerte. Aceptar el pluralismo religioso, como caminos por los que el Misterio último se ha comunicado con los seres humanos a través de los siglos, no va contra el Evangelio de Jesús, ni contra la Alianza judía, ni contra el Dios misericordioso del Islam. El “Dios de todos los nombres” puede encontrarse con todos los pueblos y con todos los hombres a través de toda Religión, aunque sea la propia conciencia personal. El Espíritu divino “llena el universo”. “El Espíritu de Dios, que con admirable providencia dirige el curso de los tiempos y renueva la faz de la tierra, está presente a esta evolución” (GS 11; PO 22; GS 26). “Esta evolución" se refiere al orden social y progresivo. Son alusiones admirables del Concilio Vaticano II, expresivas de la fe en la compañía y acción del Espíritu en el esfuerzo humano por cambiar el orden social adverso y hacerlo digno del hombre. Hay mucho bueno en la tierra, en muchos lugares, bajo la guía del Espíritu Santo "que llena el universo y quiere que todas las personas se realicen plenamente".

Los profesores de Religión, en el sistema actual, siempre estarán postergados
Me reafirmo cada vez más en que los profesores de Religión deben ser como los demás: interinos o por oposición, con titulación adecuada, con libertad de cátedra que sólo le obliga a exponer el fruto del saber y la investigación logrados, sujetos a la normativa general de cualquier trabajador. Actualmente, en el claustro de profesores, la situación del profesor de Religión es extraña y discriminatoria: no puede elegir ni ser elegido para los diversos cargos, no tiene seguridad en su trabajo, está expuesto a ser revocado por su ideología subjetiva discrepante con la “recta doctrina y testimonio de vida” del grupo religioso que le nombró (despido ideológico). Todos los demás profesores acreditaron conocimiento y destreza en enseñar mediante la titulación académica debida y la oportuna oposición. El Profesor de Religión está en situación permanente de “censura” de quien le nombra anualmente: la ortodoxia en doctrina y en vida personal y religiosa vigila sus opiniones y comportamiento (asistencia al culto, afiliación sindical y política, ejercicio de la sexualidad, etc.). Aún se arrastra por los tribunales europeos –La Corte Europea de los Derechos Humanos, de Estrasburgo-, el caso de un profesor de Murcia que fue destituido por “hacer público su estado de sacerdote casado, y por respeto a la sensibilidad de algunos padres que podrían sentirse contrariados al conocer la situación del profesor”, al aparecer fotografiado con su familia en un periódico que informaba sobre una reunión del MOCEOP (Movimiento por Celibato Opcional). Jamás este hombre ocultó su estado a los padres del instituto, ni a los compañeros profesores. Nadie se oponía al desempeño de su función, excepto el Obispado, la Ley eclesial que no quiere la visibilidad del sacerdote casado. Pues ahí está la cuestión: no puede ser buen profesor del Religión un sacerdote que se sepa que está casado, ni un casado que se sepa que es sacerdote. ¡Qué evangélico proceder! ¡qué injusticia más hiriente para un profesor en su ámbito! ¡Menos mal que ya no se tiene el poder secular al servicio del religioso! Aún existiría el exilio que fue durante siglos camino forzoso para muchos clérigos. Demos gracias a Dios por este pequeño progreso de la Iglesia. (Puede leerse su caso en la Revista “Tiempo de hablar, tiempo de actuar”, nº 128, pp. 5-11. Albacete 2012. www.moceop.net).

Rufo González

En la escuela, “Cultura Religiosa” para todos (IV)

07.02.13 | 13:23. Archivado en Enseñanza de la religión

Los obispos urgen una materia “alternativa y evaluable” a Religión

Es el único modo de que la Religión confesional tenga la dignidad de “asignatura”. Un obispo lo justifica así: “Si no hay dicha alternativa, se acusa a los padres que eligen la asignatura de Religión de estar estorbando a los demás hijos”. Me parece más justa esta otra razón: de no tener “alternativa concreta y evaluable” se convierte en una carga desigual para los alumnos. Los “religiosos” se ven obligados a tener una asignatura más, con su correspondiente estudio, exámenes, etc. Hay que ser un poco masoquista para cargar innecesariamente con ella, máxime cuando, el que quiere de verdad conocer en profundidad su Religión, puede acudir a su sinagoga, mezquita, iglesia... Toda religión ofrece a sus creyentes información y formación sobre su propia fe en sus instituciones. Eso sí que es un derecho y un deber del grupo religioso. ¿Por qué no lo aprovechan los padres y los hijos?

Por otra parte, la Iglesia achaca el descenso de alumnos de Religión a la existencia de la alternativa “Atención Educativa”: horas no lectivas, dedicadas a actividades recreativas, diálogo con alumnos, estudio, tareas individuales... donde el alumno puede incluso abandonar el centro en la etapa de Bachillerato. La “alternativa concreta y evaluable” igualaría en “carga” a todos y, tal vez, les traiga alumnos de los que sólo buscan aprobar con más facilidad. Ya se sabe que la Religión siempre fue una “María”, los profesores suelen ser “piadosos y compasivos” hasta brindar los aprobados con el mínimo esfuerzo. Aunque sólo sea para que sigan eligiendo lo mismo todos los años.

El interés de los dirigentes religiosos por la escuela
Una comentarista al Blog anterior - Ana 30.01.13 | 21:29- apunta que el interés por la clase de Religión es fundamentalmente económico: “la clase de religión en la escuela aporta un sueldo a los que viven de ella, sin oposiciones públicas, sin concurso de méritos ni de traslados, seleccionados por otro que no es el que paga...¿de qué va esto? La iglesia se interesa por el pluralismo religioso cuando deja de ser mayoritaria”.

Otros piensan que más bien es el proselitismo. El tema religioso no se “vende” en nuestros días. Las convocatorias tienen pobre respuesta. La escuela es un modo fácil, retribuido además, de hacerse presente en la sociedad. Se insta a los padres –sobre todo a los que acuden para cualquier servicio religioso- a que pidan para sus hijos la clase de Religión. Curiosamente muchos de esos padres apenas acuden a la institución religiosa. para nada. Si no les dieran clase en el colegio, ¿cuántos les llevarían a formarse en Religión a sus centros religiosos?

Sin duda que también hay interés cultural y deseos de hacer bien a los alumnos en periodo de formación. Cada Religión quiere aprovechar toda ocasión de darse a conocer, y están convencidos que su Religión es la mejor, la verdadera, la que hace dichosa a la gente. Y, claro, si una sociedad ofrece formar a las personas religiosas en sus propias instituciones civiles, con cargo a los presupuestos del Estado, es normal que acepten y busquen razones para justificarlo. En materia religiosa y moral, dicen, son los padres quienes deciden la educación de los hijos. Hasta les parece una obligación estatal que se pague con los impuestos las clases opcionales de religión que sólo pedirán unos cuantos. Y, para compensar, no tienen reparo en cargar con otra asignatura alternativa a quienes no quieren usar la escuela para formar a sus hijos en su propia religión.

Contradicción: pedir religión a la escuela y rechazarla en su comunidad religiosa
Cada Religión tiene sus “sistemas formativos”, llámese “catequesis”, “catecumenado”, etc. Toda religión tiene sus puertas abiertas a iniciar y profundizar en sus creencias, sus ritos, su moral. Si los padres están tan interesados en educar a sus hijos en sus mismas convicciones, pueden enviarles desde la más tierna edad, acompañarles, comprometerse... Pero la verdad es que la mayoría de los padres pasan de la religión, les llevan casi forzados a la catequesis, les procuran la primera y, para muchos, última Comunión. No sé de otras religiones, pero los católicos en nuestra España tienen muy poco interés por formarse en su Religión. Basta conocer los pocos grupos de formación, exceptuada las catequesis de Comunión. En la mayoría de las parroquias no existen grupos de adolescentes, jóvenes, adultos... que estudien y celebren la vida según su fe. Y, aquellas que los tienen, están integrados por una minoría ínfima. ¿Tiene sentido este proceder: pedir Religión en la escuela, y, no sólo no pedirla, sino rehuir la oferta que le hacen en la propia institución religiosa?

El actual sistema no es de recibo en democracia
Los profesores actuales –hoy por hoy quizá los mejor preparados en general- están en una situación indigna y humillante en los centros de enseñanza. Los demás profesores tienen transparencia en su funcionamiento y condiciones laborales, conocen sus baremos para participar en concursos de traslados, pueden defender sus derechos ante la administración, pueden elegir y ser elegidos para los diversos cargos en sus centros. “Nos dejan al margen y tratan la asignación del puesto y los horarios con los representantes de los obispados —explica el presidente de la asociación de Profesores de Religión — y las cosas nos van mal; no es competencia de la Iglesia tratar nuestras relaciones laborales...”.

Sinceramente creo que la asignatura de Religión sólo tiene encaje digno y justo como “cultura” para todos los alumnos. Pienso que tienen razón unos “padres creyentes” que en un comentario me dicen: “si los creyentes no pueden tener un mini espacio de hora y media semanal que respete y transmita la importancia del hecho religiosos en la historia, arte, filosofía, literatura, derecho, costumbres, etc. para nuestros hijos e hijas, la Escuela Pública no es nuestra escuela (no es una escuela de tod@s para tod@s) aunque se financie con nuestros impuestos tanto como con los suyos”. Únicamente añadiría que este derecho a “respetar y transmitir... el hecho religioso” es un derecho de toda persona. Comparto que “la formación religiosa y moral, como la artística, ética, lingüística, etc., contribuye al crecimiento y maduración de la personalidad de los alumnos”. Por tanto, los poderes públicos deberán procurarla para todos. Pero dada en unas condiciones de “dignidad escolar”, que hoy no tiene.

Sólo desligándola de las Organizaciones religiosas concretas puede acoplarse adecuadamente en la Escuela. Sólo con profesores titulados universitarios en Ciencias Religiosas, que hayan ganado su plaza en una oposición, en igualdad académica con el resto de asignaturas y profesores. Deberían los mismos dirigentes religiosos, con altitud de miras, buscar esta formación común que hace bien a todo ser humano. Lo importante es que la gente “sepa”, conozca críticamente la “cultura religiosa”. Quien se sienta llamado a vivirla ya buscará la opción más conveniente. Utilizar la escuela como campo de proselitismo, sembrando división, desequilibrando la formación –unos no sepan nada de religión, otros sólo conociendo la “suya”, unos estudiando la ética de todos, otros sólo “su moral” que muchas veces contradice la ética humana- no me parece nada ético. Me asalta la duda si los dirigentes religiosos –son los que más exigen, los que pactan con los políticos- quieren el bien de los alumnos o el bien de “su religión”, de su institución. Antes que cualquier religión, creo, está el ser humano, que necesita conocimiento, verdad, y capacidad para elegir lo que considere mejor.

Resumiendo
La religión es cultura, ayuda a buscar sentido a la vida, induce a cultivar la conciencia moral, puede ser un factor de progreso humano, etc. Por ello debe impartirse a todos, como "cultura". Pero esto exige organizarlo al margen de las "Instituciones" religiosas. Profesores con oposiciones y los mismos derechos y deberes. Mientras sean nombrados por sus respectivas "instituciones", a dedo, sujetos a despidos "ideológicos", sin gozar de derechos laborales, etc. la asignatura de Religión no tendrá la dignidad que merece. Eso del "derecho de los padres" es sospechoso. Son los hijos los que tienen derecho a ser cultos y prepararse para poder decidir. Si un padre no quiere "historia" para su hijo, ¿se le va a respetar? Si quiere que sepa "espeleología", ¿se le va a respetar? ¡Qué bien le viene a la Iglesia apoyarse, cuando le interesa, en los padres para seguir dominando!
Todos deben conocer el hecho religioso, y la ética, dos materias distintas. Al margen de las instituciones religiosas.

Rufo González

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Un estudio europeo aconseja a España garantizar la enseñanza religiosa

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Religiones del mundo

A todas las confesiones en igualdad de condiciones

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Pide "posibilitar la contratación del profesorado de religión islámica y evangélica"

Redacción, 09 de febrero de 2013 a las 19:48

Uno de los desafíos del sistema educativo español es que los poderes públicos debengarantizar, de manera "real" y "efectiva", la enseñanza religiosa a todas las confesiones en igualdad de condiciones en los centros sostenidos con fondos públicos, según un proyecto de investigación europeo.

Esta es una de las recomendaciones que figuran en un proyecto de investigación auspiciado por el Consejo de Europa sobre "Educación y la diversidad religiosa en el Mediterráneo occidental", en el que ha participado, por parte de España, la Universidad de La Rioja (UR), junto a otras de Italia, Argelia y Marruecos.

Este proyecto está integrado por grupos de investigación de las universidades de Bergamo (Italia), Ferhat Abbas de Sétif (Argelia), Mohammed V Souissi de Rabat (Marruecos) y La Rioja, a través de la directora de su Cátedra UNESCO Ciudadanía Democrática y Libertad Cultural, Ana María Vega, y de su profesor de Pedagogía de la Religión, Roberto Germán Zurriaráin.

Vega ha explicado a Efe que este trabajo de investigación, con una duración de tres años y que finalizó el pasado mes de diciembre, se ha centrado en los desafíos planteados por la diversidad religiosa en los sistemas educativos de los cuatro países, mediante el análisis de varios aspectos planteados a estudiantes del primer ciclo de la enseñanza pública secundaria, de entre 12 y 15 años.

Este estudio, cuyas conclusiones se han elaborado ahora, no analiza el anteproyecto deLey Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), que elimina la asignatura de Educación para la Ciudadanía en todos los niveles educativos y que diseña nuevas materias alternativas a la enseñanza de la religión.

Esta investigación europea indica que las autoridades educativas de las distintas comunidades autónomas deben cumplir los desarrollos normativos del acuerdo suscrito por España en 1992 con las minorías religiosas islámica y evangélica.

Ha añadido que las comunidades deben "posibilitar la contratación del profesorado de religión islámica y evangélica cuando se corrobore una demanda suficiente de las familias en los centros escolares", fijada en un mínimo de diez peticiones por colegio.

Otro de los desafíos del sistema educativo español que plantea el documento, ha subrayado, es que las religiones deben asumir un papel "más activo" en la educación intecultural y cívica, "sin renunciar por eso a su enfoque confesional".

"Este planteamiento enseñaría a los alumnos a articular de modo razonable la proyección pública de sus convicciones religiosas mediante una argumentación que debe respetar las reglas de juego democrático, de forma que quien no compartiera sus creencias podría, incluso, admitirlas", ha defendido Vega.

Para ella, es preciso facilitar a los profesores un conocimiento sólido y básico de las distintas culturas y religiones que están presentes en el contexto escolar español.

Cree que los profesores necesitan adquirir las competencias necesarias para diagnosticar aquellos materiales y métodos de enseñanza y aprendizaje más apropiados para desarrollar las competencias propias de una educación intercultural inclusiva.
Ello, ha indicado, requiere contar con políticas educativas que propicien la adecuación y la actualización de los planes de estudio de las Facultades de Educación en este sentido y que favorezcan la participación del profesorado en los programas de formación continua. (RD/Agencias)

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Religión en los colegios: catequesis disfrazada de asignatura

Religión en los colegios: catequesis disfrazada de asignatura

 

 

La asignatura de religión, que recupera peso con la ‘Ley Wert’, es incompatible con un Estado laico: vulnera los derechos de los no creyentes, segrega a los estudiantes, y da a la iglesia católica el control sobre profesores y contenidos de lo que no es más que pura catequesis.

Adelantamos algunas páginas del libro Qué hacemos por una sociedad laica, que llega esta semana a kioscos y librerías. Una propuesta colectiva para avanzar en la laicidad de un Estado que no ha asumido que España ya no es un país católico, sino una sociedad plural en creencias y muy secularizada. Partiendo del cambio sociológico que se ha producido en los últimos años, el libro analiza, entre otros temas, la financiación, los conciertos educativos, la confusión de símbolos y ritos, los pactos con las confesiones y, como en las páginas que avanzamos, lo relativo a la asignatura y el profesorado de religión. Un debate reabierto con la nueva ley educativa, la ley Wert, que recupera la vieja segregación entre estudiantes de religión y de ética.

Algunos temas mal resueltos: la educación

La educación es otro buen ejemplo de tema mal resuelto, herencia de las inercias propias de la cultura religiosa-identitaria del franquismo; y de la imposibilidad de resolverlo bien con el actual sistema concordatario. El dilema religión-ética que nos remite al código binario clerical-anticlerical es una de las más nefastas aportaciones a un tratamiento moderno de la libertad de conciencia y religión que piense en no segregar por creencias a los niños.

El modelo arranca de las postrimerías del franquismo cuando convivían en el programa escolar las dos asignaturas de marcado carácter ideológico a las que ya nos hemos referido: la formación del espíritu nacional y la religión. Modelo que los sectores católicos negociadores del Concordato decidieron prorrogar en el acuerdo entre la Santa Sede y el Estado español sobre la Enseñanza y Asuntos Culturales, de 1979. El preámbulo es, curiosamente, toda una afirmación del principio de libertad religiosa, los derechos de los padres, alumnos y profesionales y la voluntad de evitar situaciones de discriminación y privilegio.

“El acuerdo de 1979 establece que «… la educación que se imparta en los centros docentes públicos será respetuosa con los valores de la ética cristiana»”

Pero el artículo 1 ya nos muestra la verdadera cara del mismo cuando en su segundo párrafo afirma que «… la educación que se imparta en los centros docentes públicos será respetuosa con los valores de la ética cristiana». ¿Es posible que un tratado internacional de un Estado que se declara no confesional y que afirma constitucionalmente su neutralidad religiosa afirme esto? Aparte de los problemas de interpretación que supone el concepto jurídico indeterminado de «ética cristiana».

Parece la versión moderna de la vieja cláusula del Concordato de Bravo Murillo (Isabel II) con Pío XI de 1851, que afirmaba: «En consecuencia la instrucción en las Universidades, Colegios, Seminarios y Escuelas públicas o privadas de cualquier clase, será en todo conforme a la doctrina de la misma religión católica; y a este fin no se pondrá impedimento alguno a los obispos y demás prelados diocesanos encargados por su ministerio de velar sobre la pureza de la doctrina de la fe y de las costumbres, y sobre la educación religiosa de la juventud en el ejercicio de este cargo, aún en las escuelas públicas (…)». Solo que habían pasado 130 años y muchas cosas.

El acuerdo en su artículo segundo establece taxativamente que «los planes educativos de EGB, BUP y Grados de FP (…) incluirán la enseñanza de la religión católica en todos los centros de educación, en condiciones equiparadas al resto de disciplinas fundamentales». Por lo tanto, se establece la obligación de enseñanza confesional a la escuela pública, pero haciendo que esta asignatura no sea obligatoria. Y esta ha sido la madre de todos los problemas. Hay que recordar y señalar que no se trata de enseñanza de cultura religiosa sino de aquello que denominaríamos Catequesis en los términos establecidos por el Canon 761 de la Iglesia. Además, es a la jerarquía eclesiástica a quien le corresponde, en exclusiva, señalar los contenidos de la enseñanza y formación religiosa católica, así como la de proponer los libros de texto y el material didáctico oportuno, sin ninguna posible intromisión estatal más allá de la que pudiera darse por respeto al orden público.

El resultado más desconcertante de esta regulación es que el Estado queda obligado a ofrecer alguna «alternativa» a los que no quieran hacer la asignatura de catequesis católica. Aunque lo cierto es que sólo será alternativa para los alumnos católicos, puesto que para los no creyentes no habrá opción posible y tendrá un carácter de asignatura obligatoria sustitutiva –porque será la única que podrán escoger–. A pesar de esto, el Tribunal Supremo en su criticada Sentencia de 1 de abril de 1998, preocupándose más por remover los posibles desincentivos y obstáculos que pudieran ocasionar que los católicos no escogieran asistir a clase de religión, que de proteger a los padres y alumnos que no quieren enseñanza confesional no apreció discriminación, aun cuando es indiscutible que en el caso de los alumnos de familia católica hay posibilidad de elegir entre dos asignaturas, cosa que no ocurre en el caso de las demás.

Asimismo, se establece que la enseñanza de religión será impartida por personas que serán designadas por la autoridad académica a propuesta del ordinario diocesano. Pero la financiación de la asignatura depende directamente de los fondos públicos y los profesores tienen un régimen de contratados laborales. Finalmente, el Estado es el contratador –responsable laboral de los despidos nulos e improcedentes– pero siempre por decisión de la Iglesia católica, que es quien dice a quien se contrata y a quien se despide sin ninguna posible interferencia ni presión estatal.

“Un modelo que en la práctica genera despidos nulos basados en la conducta moral del profesor –por sus opiniones, el tipo de vida, la situación matrimonial, etc.–, y que son indemnizados por el Estado”

Los profesores, de acuerdo con el Concordato no tienen que ser personas profesionalmente cualificadas, sólo se dice que la designación eclesial «recaerá con preferencia en los profesores de EGB que así lo soliciten». Un modelo que en la práctica genera despidos nulos basados en la conducta moral del profesor –por sus opiniones, el tipo de vida, la situación matrimonial, etc.– que son indemnizados desde un Estado que ve cómo se conculcan principios constitucionales en su nombre, y que es reiteradamente condenado por los Tribunales como cooperador necesario de la vulneración de derechos fundamentales, sin que lo pueda evitar.

Además, los profesores de religión conformarán parte activa de la vida de los colegios públicos al establecerse su obligatoria pertenencia a todos los efectos, con voz y voto, a los claustros de profesores del centro. Y en las escuelas universitarias de formación del profesorado se tendrá que impartir «en condiciones equiparadas a las demás disciplinas fundamentales» la enseñanza de «la doctrina católica y su pedagogía», de acuerdo con el artículo 4. En los centros universitarios también se dispone la pertenencia a los claustros –cosa no prevista en la actual legislación universitaria–, y estos también tienen que estar abiertos a las actividades confesionales pudiéndose utilizar «los locales y medios de los mismos» igual que las instalaciones de los colegios e institutos públicos.

Finalmente, por imposición de este acuerdo internacional y sin posibilidad de otra opción más lógica, se ha generado un modelo de doble circuito y segregación de los alumnos por razón de religión que no garantiza los derechos de los no católicos obligándolos a hacer una actividad que no genere desventaja a los católicos que están en clase de religión. Este modelo mezcla el marco ciudadano y neutral de la escuela pública basado en el aprendizaje científico y racional con una actividad confesional de naturaleza catequética. En pago a este privilegio la Iglesia organizó una sonada respuesta contra la asignatura de Educación para la ciudadanía llamando a los padres a la desobediencia civil contra la misma. Prefería un modelo de doble circuito donde unos hicieran religión y «los otros» valores constitucionales, como el que preconiza el proyecto de Ley Wert recuperando la vieja, ancestral y desfasada segregación de estudiantes entre religión y ética.

El modelo será reproducido a partir de 1996, en idénticas condiciones, por otras confesiones con acuerdo de cooperación –islam, protestantes y judíos– en aquellos centros donde la demanda de los alumnos lo requiera. De nuevo se ha impuesto el sistema de pactos. En este caso sólo protestantes y musulmanes están nombrando profesores.

Ante esta situación, incompatible con un modelo de Estado plenamente laico, se han puesto encima de la mesa varias opciones que, por un lado, garanticen la aconfesionalidad de la instrucción pública, que no generen discriminación de ningún tipo entre alumnos, y que sean plenamente respetuosas con el ejercicio de la libertad religiosa y, por lo tanto, con el pluralismo religioso de una sociedad con un número decreciente de familias practicantes. Cualquier propuesta que quiera respetar estos principios debería, necesariamente, sacar la asignatura de religión –tal y como funciona hoy– del sistema educativo. Si se quiere realmente respetar aquellos principios, podrían existir asignaturas obligatorias u optativas de historia de las religiones, de filosofía de la religión, sociología de la religión, etc. pero no una asignatura de religión católica –ni protestante, ni musulmana, ni judía, etc.

“Un sistema educativo compatible con el principio de laicidad no necesariamente tiene que llevar a una mutua y completa ignorancia entre religión y escuela”

A partir de aquí se pueden debatir variadas posibilidades; desde la ausencia total hasta que se preste el espacio físico como se hace para otras actividades extraescolares. Del mismo modo que los colegios ceden sus instalaciones para que el club de fútbol del barrio haga cursos de fútbol en el polideportivo del centro, o para que la escuela de danza del barrio haga cursos en el salón de actos, los colegios podrían ceder sus aulas para que las confesiones presentes en el barrio hicieran allí su catequesis. Los responsables de la parroquia o de la mezquita podrían preferir hacer sus formaciones en el espacio de la escuela que en sus propios espacios. Si las instituciones escolares tienen una relación saludable y normalizada con las organizaciones de la sociedad civil, esta posibilidad también debería ser puesta a debate –en tanto las confesiones forman parte de la sociedad civil.

Una propuesta así, en cualquier caso, requeriría de unas determinadas garantías: que la formación esté perfectamente separada y distinguida en horarios, profesores, evaluación, etc. de las asignaturas regladas, esto es: que no forme parte del horario lectivo, que no sea evaluable, que los profesores no formen parte del claustro del centro, que los pague la confesión etc.

Pero en una sociedad plural que requiere religiones compatibles con un marco cultural e institucional democrático, una propuesta así podría tener una ventaja: y es que las religiones sean más «ilustradas», es decir, que no estén encerradas cada una en su propio espacio –tanto en el sentido literal como figurado del concepto «espacio»– sino que se encuentren unas con otras, que se reconozcan y acepten, que se toleren y dialoguen. Y no sólo que se reconozcan entre ellas sino también con la gran mayoría de las familias «indiferentes» ante el hecho religioso que está presente en un espacio físico de construcción de vínculos sociales tan importante como es la escuela.

Se trata de una propuesta que algunos defensores de un modelo laico de escuela consideran favorablemente y otros no, y sobre la cual no nos posicionamos ni a favor ni en contra, pero que sirve para expresar que las opciones para garantizar un sistema educativo plenamente compatible con el principio de laicidad son diversas y que, aun siendo escrupulosamente respetuosas del principio de separación y del de neutralidad, no necesariamente tienen que llevar a una mutua y completa ignorancia entre religión y escuela.

Qué hacemos por una sociedad laica es un libro de Santiago Castella (presidente del Movimiento Laico y Progresista), Antoni Comín (miembro del Centro de Estudios “Cristianisme i Justícia”), Joana Ortega-Raya (directora de la revista Lupa Protestante) y Joffre Villanueva (miembro del MLP y portavoz de la campaña “Yo no te espero”).

Más información en quehacemos.org

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"La asignatura no puede esperar otro curso más"

"La asignatura no puede esperar otro curso más"

Munilla, hoy, en San Sebastián

"La asignatura no puede esperar otro curso más"

Munilla reclama una solución inmediata para la clase de Religión

El obispo de San Sebastián denuncia que la materia "está en una situación de gran precariedad"

Redacción, 02 de febrero de 2013 a las 16:53

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha pedido hoy al Gobierno que "sea diligente" para "aplicar el curso próximo la nueva regulación" sobre la asignatura de Religión, "con su alternativa correspondiente" y "poniendo en práctica en esta Ley la jurisprudencia que se deriva de las sentencias".

Munilla ha hecho esta solicitud en el acto inaugural de un simposio organizado por su diócesis en la capital guipuzcoana para analizar la contribución educativa de la asignatura de Religión, en el que también ha participado la consejera vasca de Educación, Cristina Uriarte.

Durante su intervención, Munilla ha demandado al Ejecutivo del PP que, "si es necesario, distinga y desdoble los contenidos de la Ley para que otros temas, que igual no están tan maduros, tengan una tramitación más larga", ya que "la asignatura de Religión no puede esperar otro curso más".

Ha aclarado que esta materia "está en unasituación de una gran precariedad, siempre esperando a un marco estable", por lo que "sería muy dramático que todavía" deba permanecer "un curso más sin regularizar su situación".

El prelado guipuzcoano ha hecho asimismo un llamamiento a la "clase política en general" para que "tome consciencia de la necesidad de un consenso en materia de Educación", porque no es posible que "cada vez que se produce un cambio en un Gobierno se modifique la Ley de Educación". "No hay sistema de enseñanza que resista esto. Desgasta muchísimo", se ha lamentado.

Munilla ha pedido también que "no se utilicen los asuntos educativos para las estrategias y el desgaste político" y que los partidos "no digan una cosa cuando gobiernan y otra cuando pasen a la oposición", pues esta actitud "hace muy difícil llegar a unos convencimientos compartidos".

Por otra parte, el obispo ha demandado al Gobierno vasco que "sea diligente" poniendo en práctica la sentencia del Tribunal Supremo que anuló el decreto del Gobierno Vasco que, a su entender, dejó la asignatura de Religión en "una situación debilísima en el Bachillerato, sin tener alternativa".

El prelado ha solicitado finalmente "sensibilidad suficiente para liberar el tema de la asignatura de la Religión del debate político sobre competencias existente entre los Gobiernos autonómico y central".

"Es una petición muy delicada pero muy importante", ha insistido Munilla, quien ha remarcado que, "en lo que se refiere a la asignatura de Religión, el debate no es tanto el de competencias entre administraciones sino entre la competencia de la familia en la educación de los hijos o la competencia de las administraciones".

"Ese es el auténtico debate. La familia tiene una competencia real en la educación de sus hijos y tiene un derecho a determinar los contenidos de su educación", ha concluido.

(RD/Agencias)

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BUDISMO  Artículo-Entrevista a Antonio Mínguez

BUDISMO Artículo-Entrevista a Antonio Mínguez

Antonio Mínguez y Antonio Aradillas

"La homosexualidad no está condenada. No es una perversión"

Antonio Mínguez, budista: "Para nosotros, el infierno no es eterno"

"El budismo vive, y se mantiene, gracias a las aportaciones de sus fieles"

Antonio Aradillas, 26 de enero de 2013 a las 10:48

(Antonio Aradillas).- La de los budistas es, por el número de sus devotos, la tercera religión del mundo. Anteriores a ella son el cristianismo y el islamismo. Tuvo su origen en el Nepal, en la segunda mitad del siglo IV (a. C.), y su fundador fue un personaje, de cuya existencia hoy no cabe duda, superados los tiempos en los que se dudaba de su realidad histórica, hasta que la arqueología y la hermenéutica lo han demostrado.

Se llama Patricia y me recibe con eximia pulcritud y meticulosidad monástica, después de haberme sugerido que me descalzara, en conformidad con las normas de todas las religiones orientales. Antonio Mínguez Reguera, ex presidente, y hoy miembro, de la "Federación de Comunidades Budistas de España", se presta, a título personal, que no oficial, a informarme acerca de tan sagrada y antigua religión.

(Antes de iniciar con él la conversación sobre el budismo, Patricia nos pregunta si queremos un té o un poleo, con azúcar o con sacarina, caliente o templado, solo o con leche, de vaca o de soja).

"EL QUE SABE"

- El nombre de Buda, en sánscrito, significa "iluminado"...

-Es decir,"el que sabe", por lo que suscita y hace progresar el desarrollo interior constante del ser humano, en esta vida y en la otra, hasta conseguir la "plena iluminación"..

El dolor es una de las "cuatro verdades excelentes", y en relación con el mismo, me resalta mi interlocutor "es inseparable de la existencia y es producto de la ignorancia, causa de las pasiones y del apego a los objetos exteriores"

Los "cuatro buenos caminos" permanentemente vigentes, son: la ciencia que demuestra y hace patentes la vanidad del mundo exterior, la contingencia de los objetos, la inanidad del "yo" y la locura de adherirse a él. Las "cinco prohibiciones" son: matar, (tampoco a los animales, a no ser que su carne sea imprescindible para el sustento de los seres humanos, o en defensa de la vida humana), robar, cometer adulterio, mentir y embriagarse".

Los "diez pecados" son: el asesinato, el robo, la fornicación, la mentira, la maledicencia, la lujuria, la charlatanería, la envidia, el odio y el error dogmático. A estos hay que añadir el uso y consumo, de los intoxicantes que perturban la claridad de la mente. Las "virtudes transcendentales" son: la moralidad perfecta, la paciencia, la energía, la bondad, la caridad o amor al prójimo, y la compasión universal.

Antonio Minguez subraya que "todo ser humano es responsable de sus actos y sufre las consecuencias de los mismos. Reconoce además que en tiempos anteriores, la formulación de las virtudes budistas no solía corresponderse con la práctica exterior y real, pero que en la actualidad, los budistas están tanto o más comprometidos con el mundo y sus carencias personales o institucionales, como lo están los miembros de cualquier otra religión.

¿INFIERNO?

- ¿Cual es la doctrina budista respecto al infierno?

- Discrepamos en gran parte con la idea prevalente en otras religiones. Para nosotros, el infierno no es eterno. El rigor y la duración de sus penas son proporcionadas a las culpas y, una vez concluida la expiación, vuelve el alma a ocupar en la escala de los seres humanos el puesto que le corresponde según los actos meritorios que ha realizado.

- ¿Religión o filosofía?

- El budismo, a la vez que una religión, es una filosofía y un medio de vida. Posiblemente es la religión del futuro. Es idea común entre nosotros que en ese futuro, no lejano para muchos, cristianismo y budismo llegarán a formar un sincretismo, provechoso para el progreso personal de cada miembro de una y otra religión, y testimonio de vida y acto veraz de adoración a Dios. Las coincidencias del budismo con el cristianismo, y viceversa, son muchas y consistentes. Los conceptos de felicidad, la contemplación, oraciones y rezos, apertura a vida y a criterios ajenos...son factores concluyentes. Las dos religiones se enriquecerían entre sí con sus creencias, ascética y mística.

- ¿Cómo se extendió el budismo por esos mundos de Dios?

- Se difundió bien pronto por Asia y, superadas las dificultades primeras, inherentes sobre todo a determinadas leyes y tradiciones, -con referencias singulares a las castas, comenzó a asomarse al Occidente con las conquistas de Alejandro Magno. Los musulmanes -sin proponérselo- detuvieron la expansión del budismo durante muy largos años. En tiempos recientes fueron tres las causas que contribuyeron a acrecentar tal expansión por el Occidente: la apertura del Japón después de la Segunda Guerra Mundial, (a consecuencia de los soldados que en la misma habían luchado en la India), el éxodo de los lamas tibetanos tras la invasión del Tíbet y la occidentalización del Sureste Asiático.

- ¿En España?

- La llegada del budismo se produjo a principios de los años 70 con las visitas de los "maestros" de Zen japoneses y los viajes de los españoles a la India y a Nepal, a la búsqueda de experiencias, teniendo oportunidades de relacionarse con los monjes en sus monasterios e invitando a los lamas a que visitaran nuestro país y fundaran los primeros centros de estudio, impartiendo sus lecciones de filosofía y de religión.

LAS MUJERES

-¿Las mujeres y el budismo?

- Por su condición de budistas, las mujeres no sufren discriminación alguna. Pudo, y puede ocurrir, que en los países en los que viven, con las leyes y tradiciones imperantes en los mismos, no tengan más remedio que aceptar y compartir la situación, ciertamente discriminatoria en algunos casos, en la que se encuentren sus congéneres.

- ¿Son de derechas, de izquierdas o del centro, los laicos y los monjes que se profesan budistas?

- Sociológica y políticamente, cada budista tiene su opinión, gustos y criterios. El budismo como tal, ni pertenece ni pertenecerá a ningún partido político. Está sobre todos ellos. Nuestra religión, con los valores supremos de la oración y contemplación, se limita nada y nada menos, que a interesarse por los problemas del mundo, con la incidencia que sobre ellos pueden tener los políticos y las políticas. Las tareas políticas a las que se consagró el Dalai Lama tuvieron cumplida justificación por ser presidente - jefe del Tíbet.

- ¿Budismo y democracia?

- En el budismo existe la autoridad del Director Espiritual en todo lo que se refiere y se relaciona con la práctica religiosa. Pero las decisiones que afectan a todo el conjunto se toman democráticamente. De hecho, y según historiadores ingleses, la primera asamblea democrática que se registra en el mundo se formó en la misma época de Buda donde las soluciones para resolver los conflictos se tomaban colegiadamente. El mismo Dalai Lama no es superior a nadie, no pasando de ser cabeza espiritual de la religión. Hoy, expresidente del Gobierno, si bien recientemente ha abdicado de su cargo y formado un gobierno democrático, dedicando su vida a su condición de monje.

El tema de la sexualidad y el budismo, lo sintetiza nuestro informador con las siguientes reflexiones:

- La sexualidad en sí no está condenada. Es cosa natural, por lo que no podrá condenarse jamás, siempre y cuando no suponga, o haga daño, a terceros. En relación con hijos, hay que reseñar tan solo que su número dependerá de la situación personal y social del matrimonio. El aborto lo permite el budismo, pero solo en aquellos casos de deformación, y en aquellos otros que podrían influir gravemente en la infelicidad de la familia.

HOMOSEXUALIDAD

- ¿Divorcio y matrimonio entre homosexuales?

- En el budismo el matrimonio no es un sacramento. Nuestra religión se limita a impartirle una bendición a la pareja. La validez y la disolución de los matrimonios son competencia del Estado, por lo que una y otra dependen de las leyes civiles en ellos entonces vigentes. La homosexualidad no está condenada. No es una perversión. A los matrimonios entre ellos, también se les confiere y aplica la legislación civil.

- ¿Aborto?

- En el budismo la vida es siempre sagrada. El aborto es tema tabú para la mayoría de los budistas. Sin embargo, en circunstancias extremas, cuando la vida de la madre, o las condiciones del feto, puedan proporcionar sufrimientos muy graves, siempre de acuerdo con la conciencia de los padres, y sin condenas, se puede aceptar como aconsejable.

- ¿Cómo se financia el budismo?

- Su financiación no depende del Estado, ni de empresa o fundación alguna. El budismo vive, y se mantiene, gracias a las aportaciones de sus fieles. No están establecidas cuotas fijas. Ni nos sobra ni nos falta nada. La libertad de que disponemos con esta forma de financiación, es ciertamente impagable, sin interferencias de ninguna clase. Además, ni la oración ni la contemplación se avienen con las preocupaciones económicas. La economía no es amiga de las religiones verdaderas. Las profanan y las prostituyen. Las convierten en sus sucedáneos.

LA FELICIDAD

-¿Cuál es la procedencia social de los budistas en los distintos países?

- Es plural. Es de destacar, al margen de estas procedencias, que quienes acrecientan en mayor proporción el número y el fervor de los budistas, son exactamente los jóvenes y más los estudiantes. Así las cosas, los budistas no tememos por el futuro de nuestra religión. En este sentido hay, a nuestro favor, una gran diferencia con las otras religiones, la mayoría de ellas muy avejentadas. Para comprobarlo, basta y sobra con asistir a cualquier acto de culto de la religión budista. La capacidad característica del budismo es beneficiar integralmente al ser humano, de acuerdo con su naturaleza e idiosincrasia, y en consonancia con el ritmo y estilo de vida del joven por joven. La universalidad, la solidaridad, la contemplación, el silencio, la felicidad radical, la libertad, la inexistencia de miedos...son virtudes, referencias y atractivos sempiternamente jóvenes.

El ex presidente de la "Federación de Comunidades Budistas de España" subraya también que el budista laico o seglar está inserto en la sociedad laboral, profesional, cívica y social sin vestidos, trajes o aditamentos de ninguna clase. Los monjes contemplativos son los que hacen uso de hábitos especiales.

- ¿La felicidad?

- La felicidad es patrimonio del budista. Aún ante la muerte, el budista es persona feliz. La meditación y el silencio facilitan, y hasta acrecientan, los grados de felicidad requeridos para que se disipen las tinieblas de la muerte. De hecho, la práctica y la vida del auténtico budista es una preparación para la muerte, lo que paradójicamente hace la vida más apreciable y hermosa. El miedo no existe en el budismo.

DATOS RELACIONADOS CON LA RELIGIÓN BUDISTA

Se calcula que existen en el mundo unos 400 millones de personas que profesan esta religión de veinticinco siglos de antigüedad.

Breve historia del budismo en Occidente

S. XVI Los jesuitas Francisco Javier y después Cosme de Torres, redactan los primeros informes sobre el budismo japonés, destacando lo difícil que resultaba refutar sus argumentaciones.

1832 F. Max Muller introduce el budismo en Occidente de manera comprensible.
1903 Primera Sociedad Budista en Alemania fundada por Kart Seidenstuescker
1906 Tiene lugar en Alemania el primer Congreso Budista .
1933 Primer Congreso Europeo, celebrado en Berlín
1934 Segundo Congreso en Londres
1937 Tercer Congreso en París
1970 Llegan a España los primeros maestros budistas
1980 El Dalai Lama visita por primera vez España
1991 Se funda en España la Federación de Comunidades Budistas
2007 El budismo recibe en España el reconocimiento de Notorio Arraigo

En la actualidad existen centros budistas de estudio y meditación en prácticamente la totalidad de los países de Europa; se calculan entre siete y diez millones las personas que han abrazado esta religión.

En España el número de fieles registrados en los centros sobrepasa los 50.000, si bien el numero de practicantes se calcula en torno a los 300.000.

Existen unos 100 centros de estudio y oración distribuidos por toda España y una decena de centros de retiro.

SUS CREENCIAS:

Buda insistió, durante más de cuarenta años de prédica itinerante, que no era un dios, ni un enviado celestial ni un profeta. Buda es, para la gran mayoría de los budistas, un hombre enaltecido que descubrió y enseñó, a todo aquel que fuera capaz de comprender, un camino para el desarrollo personal mediante la superación de la ignorancia.

Transmitió su doctrina accesible y sencilla basada en las CUATRO VERDADES NOBLES:

La verdad del sufrimiento; la vida es, en su esencia, insatisfactoria

La insatisfacción proviene del deseo

Mediante la supresión y control del deseo el sufrimiento se aminora.

Para lograr este control existe un camino de ocho pasos: el Óctuple Sendero.

Grupo de la Sabiduría:
Entendimiento Recto
Pensamiento Recto
Grupo de la Virtud:
Palabra Recta
Acción recta
Medios de Vida Rectos
Grupo de la Concentración:
Esfuerzo Recto
Atención Recta
Concentración Recta

Este Sendero Óctuple, que constituye la base de la práctica budista, ha sido reformulado, recientemente, por el Maestro Zen Vietnamita, Thich Nhat Hanh, de la siguiente forma:


FORMULACION CONTEMPORÁNEA DE LA ÉTICA Y ESPIRITUALIDAD BUDISTA(Abreviada)

1º) No idolatres ni te aferres a ninguna doctrina, teoría o ideología, ni siquiera a las budistas. Los sistemas de pensamiento budista son solo medios orientativos, no la verdad absoluta.

2º) No pienses que el conocimiento que posees actualmente es inamovible, verdadero absolutamente. Evita ser estrecho de mente y aferrarte a tus opiniones. Aprende y practica el desapego para estar abierto a los puntos de vista ajenos. La verdad se encuentra en la vida y no simplemente en el conocimiento conceptual. Permanece preparado para observar en todo momento la realidad en ti mismo y en el mundo.

3º) No fuerces a otros, incluyendo a los niños, de ninguna manera, a adoptar tus opiniones, ya sea por la autoridad, la amenaza, el dinero, la propaganda, o incluso 
la educación .

4º) No evites el contacto con el sufrimiento ni cierres los ojos ante él. Encuentra modos de estar con aquellos que sufren, incluyendo el contacto personal, visitas, imágenes y sonidos. A través de dichos medios, despiértate a ti mismo y a otros a la realidad del sufrimiento en el mundo.

5º) No acumules riquezas. No tengas como meta en tu vida la fama, las ganancias, la riqueza o los placeres sensuales. Vive sencillamente y comparte el tiempo y la energía con aquellos que lo necesitan.

6º) No permanezcas enfadado ni odies. Aprende a comprender estos sentimientos y transfórmalos cuando son todavía semillas en tu conciencia.

7º) No te disperses en ti mismo ni en lo que te rodea. Practica la atención a la respiración para regresar a lo que está ocurriendo en el momento presente.

8º) No pronuncies palabras que puedan causar discordia. Haz todo lo posible por reconciliar y solucionar todos los conflictos, por muy pequeños que sean.

9º) No digas cosas que no son verdaderas por tu interés personal ni para impresionar a la gente. No pronuncies palabras que causen división ni odio. No propagues noticias sin saber que son ciertas. No critiques ni condenes cosas de las cuales no estás seguro. Ten el coraje de denunciar las situaciones de injusticia incluso cuando al hacerlo puedas estar amenazando tu propia seguridad.

10º) No utilices a la comunidad budista para tu ganancia o beneficio personal, ni trasformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa, al margen 
de los conflictos partidistas, debe denunciar la opresión y la injusticia.

11º) No te ganes la vida con una profesión que sea perjudicial para los seres humanos y la naturaleza. Elige una profesión que ayude a realizar tu ideal de compasión.

12º) No mates. No permitas que otros maten. Encuentra cualquier medio posible para proteger la vida y evitar la guerra.

13º) No poseas nada que debería pertenecer a otros. Respeta la propiedad, pero evita que otros se beneficien del sufrimiento humano.

14º) No maltrates tu cuerpo. Aprende a tratarlo con respeto. Conserva las energías vitales. Las expresiones de la sexualidad no deberían ocurrir sin amor y un compromiso duradero. En las relaciones sexuales se consciente del sufrimiento que puedes causar. Se completamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo.

PUBLICACIONES

Hoy en día existen una gran cantidad de libros de budismo y sobre budismo traducidos al castellano, y varias editoriales, entre las que destacan: Ediciones Dharma, Editorial Soka Gakkai de España, Editorial Zen plural, etc. Ediciones Dharma publica, además de libros que recogen las enseñanzas de los maestros antiguos y actuales, desde los orígenes del budismo en España, una revista trimestral. con el nombre de Cuadernos de Budismo.

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Franz Wieser Franz Wieser

La llave para desembalsar reformas urgentes en la Iglesia católica

La autoridad en la Iglesia viene de Dios

Desaparecerían las fronteras entre las iglesias cristianas

Franz Wieser, 22 de enero de 2013 a las 10:05
 "Jesús, un secuestro que dura demasiado"

(Franz Wieser).- Católicos con escaso o nulo conocimiento de los Evangelios justifican a la ligera el poder impositivo en la Iglesiadiciendo: cualquier organización que en asuntos políticos, de la paz social, de la economía o de la cultura quiere funcionar, requiere autoridad de gobierno o de mando.

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Las cien personas más ricas del mundo acabarían cuatro veces con la pobreza extrema

Las cien personas más ricas del mundo acabarían cuatro veces con la pobreza extrema

 

Religión Digital

Denuncia los paraísos fiscales y las débiles leyes de empleo
Los 240.000 millones de dólares de ingresos netos que solo en 2012 han acumulado las 100 personas más ricas del mundo podrían acabar cuatro veces con la pobreza extrema. Además, el 1% de las personas más pudientes del planeta han incrementado sus ganancias en un 60% en los últimos 20 años y la crisis financiera no ha hecho más que acelerar esta tendencia, en lugar de ralentizarla. Estas son dos de los datos que arroja el informe The cost of inequality: how wealth and income extremes hurt us all (El coste de la inequidad: cómo la riqueza y los ingresos extremos nos dañan a todos), realizado por Intermon Oxfam días antes de que comience el Foro Económico de Davos.

El estudio advierte de que la riqueza y los ingresos extremos no solo no son éticos, sino que además son económicamente ineficientes, políticamente corrosivos, dividen a la sociedad y son medioambientalmente destructivos. José María Vera, director general de Intermón Oxfam, afirma que “no podemos seguir fingiendo que la generación de riqueza por unos pocos beneficiará al resto – y muchas veces la realidad es la contraria. “La concentración de recursos en las manos del 1% más rico debilita la actividad económica y hace la vida más difícil para el resto – particularmente para los más vulnerables y los más pobres”.

“En un mundo en el que incluso los recursos más básicos, como la tierra y el agua son cada día más escasos, no podemos permitirnos concentrar activos en las manos de unos pocos y dejar a la mayoría pelear por lo que queda.” Y es que se estima que cada una de las personas que integran el selecto grupo del 1% más rico del planeta utiliza unas 10.000 veces más carbono que un ciudadano norteamericano medio.

Como paradigma de la tendencia contraria se encuentra Brasil, que ha crecido rápidamente al tiempo que reducía la desigualdad – así como el éxito histórico de los Estados Unidos en los años 30 cuando se implantó el New Deal de Roosevelt que ayudó a reducir la desigualdad y a atajar los intereses espurios. En esta misma línea se manifiesta Vera y asegura que “necesitamos un New Deal global para revertir décadas de incremento de la desigualdad. Como primer paso los líderes mundiales deberían comprometerse formalmente a reducir la desigualdad a los niveles existentes en 1990″.

“Desde paraísos fiscales hasta débiles leyes de empleo, los más ricos se benefician de un sistema económico global que está amañado a su favor. Es hora de que nuestros líderes cambien el sistema para que funcione en el interés de toda la humanidad en lugar de hacerlo para una élite mundial”. Acabar con los paraísos fiscales – que albergan cerca de 32 billones de dólares (o una tercera parte de la riqueza global) podría generar 189.000 millones de dólares adicionales en recaudación impositiva.

(RD/Agencias)

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En la escuela, "cultura" religiosa para todos (I)

En la escuela, "cultura" religiosa para todos (I)

En la escuela, "cultura" religiosa para todos

He  encontrado este artículo sobre la rellgión en la escuela escrito por Rufo González en su blog. Su planteamiento sobre la cultura religiosa en la escuela me ha parecido muy del interés de esta web. Infofeper. 

11.01.13 | 19:47. 

RUFO GONZÁLEZ

Es lamentable que, como ha reconocido el ministro Wert, la religión se enseñe en las escuelas “por motivos políticos”. Fruto, por tanto, de un juego de poderes, de unos convenios entre fuerzas políticas, o entre estados (Vaticano y Estados Español). ¿Existe alguna otra asignatura por tales motivos? ¿Se apoyaría Jesús en “esos motivos” para exigir la enseñanza de su Evangelio?

Diversidad de pareceres sobre la enseñanza de la religión
Poca gente defiende hoy la Religión Católica como asignatura obligatoria, sin alternativa, propia de un Estado confesional, controlada por los guardianes de la ortodoxia católica. Desde 1979 a 1990 los alumnos debían elegir entre Religión o Ética. Fue una solución insatisfactoria. Unos y otros desconocían ámbitos fundamentales en la formación cultural ideal. Quienes elegían Ética desconocían aspectos religiosos imprescindibles para comprender muchos hechos históricos y culturales. Los que elegían Religión no estudiaban la ética racional, universal, civil, cimentada en los derechos humanos. Además, la picaresca se encargaba de elegir lo más fácil de aprobar. La LOGSE, solución socialista, obligaba a elegir entre religión y otras actividades de entretenimiento. Había que tener valor para cargar con una asignatura, sin casi valor académico, mientras los compañeros se “entretenían” jovialmente. Una solución lamentable.

La religión, fruto del proceso humanizador
El hecho religioso es una creación cultural humana de primera magnitud. La idea de Dios o Misterio último y radical ha sido buena para la humanidad: le ha dado sentido a la vida, le ha llamado al bien y a la superación constante. Las religiones han inspirado creaciones cooperativas, culturales, artísticas, espirituales, caritativas, etc. Cuando las organizaciones religiosas han sabido mantenerse al servicio de la bondad y progreso humano, la religión ha sido una fuerza y estímulo profundamente humanizadores. Es cierto que el uso político y social la ha pervertido a veces. Se la ha querido imponer contra la libertad de conciencia y utilizar como medio de sumisión a poderes políticos, económicos o religiosos. Así se la ha falseado en su misma esencia. Y más aún, si cabe, el Evangelio de Jesús, el Evangelio de la libertad: todos sois hijos del mismo Padre, todos hermanos, todos iguales en dignidad, todos llamados a vivir en libertad y en amor mutuo. “Entre vosotros, nada de eso”, dice terminantemente Jesús (Lc 22, 26), y “eso” es el dominio, la imposición, la desigual dignidad. Organizaos como queráis, nos viene a decir el Evangelio, con tal que viváis todos en libertad y amor. Suprimir el sufrimiento y dar vida fue el ideal de Jesús. La venganza, el miedo, la condena... son elementos introducidos por nuestra ignorancia y afán posesivo. El “dios” sádico, vengativo, es contrario al Dios Amor, encarnado por Jesús que muere perdonando.

El conocimiento del hecho religioso es parte básica de la formación humana
En la escuela, pues, hay que enseñar religión, como hecho cultural. En España tenemos un problema añadido. La Constitución vigente no excluye la religión en su sentido “confesional”, sino más bien lo contrario. En el artículo 27, 3 se exige a “los poderes públicos garantizar el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”. Es un privilegio de toda Confesión religiosa reconocida legalmente. ¿Cómo se cumple esta garantía? ¿Bastaría una formación cultural religiosa impartida por profesores civiles, legalmente cualificados como conocedores de toda religión, especialmente de las más cercanas a nuestra cultura? Así podría ser si las diversas confesiones renunciaran a sus privilegios particulares. Es claro que en la escuela debe primar la instrucción, el saber. También hay que “formar” en valores universales, racionales, comunes. No está tan claro que haya que adoctrinar en un único sentido, sobre todo cuando la comunidad escolar no comparte totalmente la misma orientación.

La ignorancia obliga a la irreligión
La libertad de conciencia está precisamente para que se ofrezcan los diversos sentidos, y los alumnos elijan en la medida que puedan sus preferencias. ¿Pero cómo van a elegir si no conocen? Sería bueno recordar la carta de Jean Jaurès, líder socialista francés (1859-1914) a su hijo sobre la enseñanza de la religión: “tengo empeño decidido en que tu instrucción y tu educación sean completas, y no lo serían sin un estudio serio de la religión... ¿Quisieras tú, por ignorancia voluntaria, no poder decir una palabra sobre estos asuntos sin exponerte a soltar un disparate?... No es preciso ser un genio para comprender que sólo son verdaderamente libres de no ser cristianos los que tienen facultad para serlo, pues, en caso contrario, la ignorancia les obliga a la irreligión. La cosa es muy clara: la libertad exige la facultad de poder obrar en sentido contrario” (Rev. “Iglesia viva”, nº 219 - 2004, pág. 135-137).

¿Dónde están los profesores adecuados?
Adecuados para explicar de forma neutra, científica, el hecho religioso. Es una carencia, ya secular, de nuestra universidad la Facultad de Ciencias Religiosas. En ella se estudiaría sociología, filosofía, historia, psicología, dogmática, moral, liturgia... de las diversas religiones, especialmente de las más culturalmente nuestras. Hoy no existe un profesorado capaz de unificar todos estos conocimientos, y exponerlos críticamente. Por aquí, creemos, debe empezar la solución de este problema que nos divide a los españoles: crear profesores de Cultura Religiosa para la escuela. Mientras tanto, los actuales profesores de Religión, con la titulación actual, podrían concurrir a unas oposiciones civiles, desligarse de sus Confesiones en cuanto a nombramientos y contratos laborales, y disfrutar de libertad de cátedra propia de toda cultura. Es el respeto que merecen quienes, de hecho, han venido impartiendo esta materia con una orientación cultural desde hace muchos años. Estoy seguro que hoy por hoy son los más preparados para explicar cualquier programa de cultura religiosa. Por supuesto que dependerían ya del Estado tanto en su nombramiento como en su régimen laboral. Con las acreditaciones académicas pertinentes que actualmente tienen de las Facultades universitarias pertinentes. Tendrían que ceder las autoridades eclesiásticas, que, por otra parte, bien que les agrada que sus Universidades tengan efectos civiles.

Enseñar la verdad de cada Religión
Lo fundamental de sus textos fundacionales, las etapas históricas, los diversos códigos éticos, los ritos, la organización, etc. deben ser los contenidos de la asignatura. Se supone la dosificación adecuada para cada ciclo escolar. Sería un modo de conocernos mejor, nos acercaría a una comprensión más humana, rompería los muros de incomprensión que tradicionalmente han separado a los grupos religiosos. Nadie debe tener miedo a la verdad humana. Si una religión –o un aspecto de una religión- no nos humaniza, no nos hermana, no nos sirve para vivir mejor... es señal de que no viene del Misterio que nos ha puesto en esta vida. Sólo alaba al Creador quien cuida a su criatura: “la gloria de Dios es el ser humano viviendo” (Ignacio de Antioquía, + 107).

Cultura ética también para todos
Una asignatura que no tiene por qué ser alternativa a ninguna otra. Esta es claramente común, y para esta materia sí que existen profesores cualificados desde siempre. Para ello están las Facultades de Filosofía, cuya asignatura de Ética es fundamental. Que todos los alumnos reflexionen y estudien sobre los valores, la conducta ideal, verdaderamente humana..., es un deseo de todos. Así lo exigen los derechos y obligaciones. El estudio de la bondad o malicia de nuestras acciones, de costumbres, de instituciones, etc. es un deber que afecta a todos. Aquí hay claro consenso. Respetémoslo.

Rufo González

Enlace a la serie completa de los artículos de Rufo González: En la escuela, "cultura" religiosa para todos

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