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Misioneros alertan del abuso de millones de niños en América y África

Misioneros alertan del abuso de millones de niños en América y África

Niños españoles en la Infancia misionera

Los niños españoles aportaron 1,9 millones de euros a las misiones

Misioneros alertan del abuso de millones de niños en América y África

Un 60% de los niños del mundo viven en condiciones "no aptas para menores"

Redacción, 18 de enero de 2012 a las 18:18

Los misioneros María Jesús Hernando, superiora general de las Hermanas de los Santos Ángeles Custodios y Manu Osa, religioso con experiencia en el Congo, han alertado del maltrato, abusos y pobreza que sufren millones de niños en América y África, donde ellos desempeñan su labor, con motivo de la celebración este domingo de laJornada de Infancia Misionera 2011 que este año se celebra bajo el lema 'Con los niños de América... Hablamos de Jesús'.

En este sentido, la madre María Jesús Hernando, que trabaja junto a su congregación en distintos países de América Latina donde atienden en hogares a niñas y jóvenes sin familia o con dificultades, ha destacado que todas las jóvenes a las que acogen están "en situación de riesgo" y en su mayoría son chicas que han sido "muy dañadas" o que han sufrido abusos, a veces, por parte de sus propios familiares.

Asimismo, ha remarcado la "increíble" situación de pobreza en la que viven los niños junto a sus familias en las favelas de Brasilque tuvo la ocasión de ir a visitar, y ha apuntado que, a pesar de vivir "hacinados" en chabolas de apenas seis metros cuadrados, le sorprendió la "alegría" con la que juegan los niños allí porque "no conocen otra cosa", mientras muchos menores españoles "no se contentan con cualquier cosa", a pesar de tenerlo todo.

Por su parte, el padre Manu Osa se ha centrado en la realidad del continente africano donde, según ha recordado, "los más vulnerables son los niños", y concretamente en la República Democrática del Congo, un país que, tal y como ha explicado, está "asolado por las guerras" que sólo este año pasado provocaron "más de cinco millones de muertos".

Además, ha insistido en que las guerras causan "desintegración familiar, problemas de higiene, de acceso al agua, de vivienda" y les deja "sin futuro". De hecho, según ha precisado, en la capital, Kinshasa, unos 50.000 niños viven en la calle y son víctimas de "la violencia, la droga y la delincuencia, sin recibir ninguna atención social".

Esta cifra se suma a los más de 120.000 niños soldado que son enrolados en milicias en África Subsahariana, según ha indicado Osa, y que, con menos de 14 años, llevan un fusil en la mano. "Les hacen robar, violar, cosas que dejan al niño desorientado en valores", ha subrayado.

Para afrontar estas realidades, los cerca de 15.000 misioneros españoles repartidos por todo el mundo reciben la ayuda de la Iglesia en España, aunque advierten dificultades para recibir apoyo de los gobiernos de los países donde trabajan. Así, la madre María Jesús Hernando ha denunciado que las ayudas que reciben de los gobiernos de los países de Latinoamérica son "muy precarias".

REZAR, RENUNCIAR Y OFRECER UNA AYUDA

Precisamente, para hacer conscientes de la necesidad de ayuda en los territorios de misión, Obras Misionales Pontificias celebra cada cuarto domingo de enero la Jornada de Infancia Misionera que busca hacer conscientes a los niños españoles de las dificultades y necesidades de los menores de los cinco continentes y que este año se centra en el continente americano, representado por el color rojo que refleja "el fuego del amor de Dios".

En este sentido, el delegado episcopal de Misiones de Madrid, José María Calderón, ha señalado que los menores españoles pueden rezar por sus coetáneos de países en los que sufren problemas sociales, políticos, económicos o en los que falta evangelización; ofrecer una pequeña renuncia; enviar alguna limosna; y hacerse sensibles al sufrimiento y a la injusticia. Además, ha destacado que este año será más fácil porque muchos niños de Latinoamérica de padres inmigrantes conviven diariamente con los españoles.

Para ello, en las distintas diócesis españolas se realizan actividades dirigidas a parroquias y colegios con sensibilidad misionera que comienzan cada año con los'Sembradores de Estrellas' que el pasado mes de diciembre reunió en la capital a 900 niños y continúa con un encuentro misionero y hasta con campamentos de verano con motivación misionera.

No obstante, la Jornada no sólo va dirigida a los más pequeños sino también a los jóvenes en los que se intenta despertar su vocación misionera que es la que hace que cada año, según ha señalado Calderón, viajen hasta territorios de misión para ayudar miles de jóvenes, entre ellos, más de 2.000 madrileños, con organizaciones católicas. (RD/Ep)

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"Las sentencias firmes hay que cumplirlas"

"Las sentencias firmes hay que cumplirlas"

El presidente del TSJA, sobre el "caso Galera

El Obispado de Almería recurrirá a Estrasburgo

Redacción, 17 de enero de 2012 a las 19:17
 

El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Lorenzo del Río, ha recordado hoy que las sentencias "hay que cumplirlas si son firmes y ejecutables", al ser preguntado sobre la eventualidad de que el Obispado de Almería se niegue a readmitir a la profesora de religión Resurrección Galera.

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"Dios mío, ¿dónde estás? No me oyes para remedio de tus pobres"

"Dios mío, ¿dónde estás? No me oyes para remedio de tus pobres"

Homenaje a Gustavo Gutiérrez

"Dios mío, ¿dónde estás? No me oyes para remedio de tus pobres"

"No hay salvación sin trabajo por la liberación"

José Ignacio González Faus, 15 de enero de 2012 a las 19:43

(José Ignacio González Faus).- Sin muchos preámbulos quisiera, en este homenaje, señalar cuatro rasgos que pueden resumir la aportación teológica de Gustavo Gutiérrez. El primer rasgo es haber planteado desde el principio el problema de las relaciones entre liberación histórica y salvación ultrahistórica.

Un cristianismo desfigurado había reducido la fe a una esperanza en el más allá, donde el más-acá de nuestra historia sólo servía para merecer o comprar el billete de ese más allá.

Sin muchos preámbulos quisiera, en este homenaje, señalar cuatro rasgos que pueden resumir la aportación teológica de Gustavo Gutiérrez.

1.- No hay salvación sin trabajo por la liberación.

El primer rasgo es haber planteado desde el principio el problema de las relaciones entre liberación histórica y salvación ultrahistórica.

Un cristianismo desfigurado había reducido la fe a una esperanza en el más allá, donde el más-acá de nuestra historia sólo servía para merecer o comprar el billete de ese más allá. Semejante cristianismo chocaba con la pregunta central de Gustavo: “¿cómo hablar de un Dios Padre a aquél que ni siquiera es hombre?”, volviendo casi imposible la evangelización de los pobres que es distintivo de la misión de Jesús (Mt 11,5; Lc 4,18). Y además, desfiguraba y desvalorizaba la Resurrección de Jesús cuya enseñanza es que la salvación escatológica ha de ir gestándose y anticipándose ya en esta historia.

De este tema que Gustavo planteó ya en su primera Teología de la liberación, brotó después el lema tan extendido en una América Latina asolada por la injusticia: “sin in-surrección no hay re-surrección”.

2.- De “la fuerza histórica de los pobres” a “Los pobres de Jesucristo”

La primera expresión es título de otra de las obras primerizas de Gustavo. La constatación de una fuerza histórica de los pobres podía ser un dato de la situación de aquellas horas. Pero es evidente que esa fuerza histórica se desvaneció poco después por la reacción del imperio del dios Dinero. Gustavo pasó entonces a hablar de “los pobres de Jesucristo” en el título de su espléndida obra (quizás la mejor) sobre Bartolomé de Las Casas. La fuerza teológica de los pobres compensó su pérdida de fuerza histórica.

Con ello se dio relieve a otra de las tesis más decisivas de la teología de la liberación: que el problema de los pobres y la eliminación de la pobreza no es meramente un problema ético: es primariamente una cuestión cristológica y por tanto también un asunto teologal en el que nos jugamos la verdad de Dios o la idolatría. Por eso, cuando más tarde aprovechando la caída del Este, se lanzó la pregunta capciosa de qué queda de la teología de la liberación, el obispo Casaldáliga pudo responder sencillamente: quedan los pobres y queda el Dios de los pobres. O sea: queda todo.

En este punto quizá se estudie algún día la influencia de Guamán Poma en algunas formulaciones de Gustavo. Sospecho que el estudio valdría la pena. Yo me limito a sugerir una comparación entre dos canciones “de iglesia”: a) el himno final de la misa salvadoreña canta: “cuando el pobre crea en el pobre… construiremos la fraternidad” y podremos cantar libertad etc. b) En cambio, otra conocida canción de la época (“Pequeñas aclaraciones”), parte de un presupuesto similar (cuando el pobre nada tiene y aún reparte, cuando un hombre pasa sed y agua nos da…), pero no deduce de ahí ningún pronóstico histórico sino un juicio teológico: no se dice que entonces construiremos nada sino que “va Dios mismo en nuestro mismo caminar”. Con ello, otra vez, la teología y la praxis de la liberación se convierten en experiencia espiritual.

Esa es la fuerza teológica de los pobres. Y ya que hemos citado a Las Casas, completemos diciendo que el gran dominico no sólo es ejemplo por su defensa profética de los derechos de los oprimidos (y más si son oprimidos en nombre de Dios), sino también por su concepción de la evangelización (ésta sí que verdaderamente “nueva”): porque “Cristo concedió a los apóstoles solamente la licencia y autoridad de predicar el evangelio a los que quieran oírlo; pero no la de forzar o inferir alguna molestia o desagrado a los que no quisieran escucharlo”. Y, a su vez, “la Iglesia no tiene más poder en la tierra que el que tuvo Cristo”,

3.- “Hablar de Dios desde el sufrimiento del inocente”

Esa fuerza teológica de los pobres se despliega en el título de la obra quizás más conocida de Gustavo. Se trata de un breve comentario al libro de Job, que evoca el espléndido verso de César Vallejo (“Dios mío estoy llorando el ser que vivo”), gran poeta peruano muy citado en esta obra. Gustavo pone de relieve cómo toda teología que pretenda hablar y especular sobre Dios al margen del dolor de este mundo (sobre todo del dolor injusto) se convierte en un lenguaje comparable al de los amigos de Job, “consoladores inoportunos” e intachables “ortodoxos” de un dios falso, al que creen poder defender a costa del sufrimiento de su amigo.

Pero con ello no hacen más que ofender a Dios, hablar falsamente de Él y convertir su presunta ortodoxia en una blasfemia, hasta verse desautorizados por el mismo Dios al final del libro. En cambio Job, protestando contra la injusticia que se comete contra él, es un testigo más veraz de Dios que todos los que “se acostumbran” a esa injusticia. Esa injusticia le ayudará a salir de sí y de su dolor ante el drama del sufrimiento injusto del mundo, a comprender que no hay nada que justifique el dolor injusto de un ser humano.

Con delicadeza y buenas palabras, creo que pocas veces se ha dado un aviso tan serio a toda esa teología meramente académica que se está queriendo revitalizar entre nosotros a raíz de la involución eclesial y que, so capa de ortodoxia, está elaborando una idolatría o una reflexión sobre un dios falso. Y deja planteado a la Iglesia el más decisivo de todos sus problemas: el de la identidad de Dios, deformada tantas veces por los creyentes y causa (según Vaticano II) de buena parte del ateísmo moderno.

Conocer a Jesús es seguir a Jesús han dicho con frecuencia los teólogos latinoamericanos. Y hablar de Dios implica un “practicar a Dios” según expresión de Gustavo. Job es llevado a una experiencia de gratuidad que le deja desconcertado ante su propio dolor, pero le mueve proféticamente a trabajar contra todo el dolor del mundo. Teología y santidad (como la justicia y la paz) se besan para Gustavo.

4.- Fidelidad eclesial.

Por desgracia, como no podía ser menos, Gustavo se vio denostado y perseguido por una curia romana cada vez más ciega y que pretende articular en todo el episcopado mundial una confirmación de su ceguera. No ha sido el único en nuestro hoy ni en nuestro ayer: ciñéndonos al ámbito hispanohablante ¿habrá que evocar que santos y doctores de la Iglesia, como Juan de Ávila, Teresa de Jesús, Luis de Granada o el arzobispo Carranza, vieron puestas en el Índice de libros prohibidos algunas de sus obras y soportaron dificultades con la inquisición?.

Pero lo que aquí merece ser destacado es la fidelidad y ejemplaridad de la reacción de Gustavo, en medio de dolores absurdos que sólo él conoce. He evocado otras veces cómo en Madrid, en un congreso de teología, ante preguntas capciosas que pretendían plantearle una opción entre la Iglesia y los pobres, Gustavo se negó a aceptar el dilema y confesó que él amaba a esta iglesia pecadora “con un amor de antes de la guerra”.

Buen punto de referencia para muchos que hoy han compartido su mismo destino crucificado. Y buena lección histórica sobre la fecundidad del seguimiento crucificado de Jesús de Nazaret, que confirma lo que ocurrió con Lagrange, Rahner, Congar, De Lubac… y otros mártires de la teología del preconcilio Vaticano II, reivindicados luego en el concilio.

Las peripecias y los vericuetos de esa fidelidad (que necesitó también la astucia de las serpientes sin perder la sencillez de las palomas) no son para ser evocados aquí y son suficientemente conocidos. Sólo una palabra de gratitud para los hijos de Santo Domingo que salvaron para la Iglesia esta pequeña joya y permitieron a Gustavo convertirse en hermano de su querido Bartolomé de Las Casas.

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'Nuevas cartas provocadoras al Papa'

'Nuevas cartas provocadoras al Papa'

 

 

Antonio Aradillas publica una nueva obra en Visión

'Nuevas cartas provocadoras al Papa'

El cura-bloguero de RD aborda los temas eclesiales más candentes

Antonio Aradillas, 16 de enero de 2012 a las 09:29

(Antonio Aradillas).- La palabra "provocación" tiene en el Diccionario de la Real Academia Española, diversas acepciones. La primera de ellas está redactada literalmente de esta manera: "incitar, inducir a alguien a que ejecute algo". Otra acepción que tiene la misma palabra es la siguiente: "irritar o estimular a alguien con palabras u obras para que se enoje". Huelga decir que mi intención al adjetivar estas 'Nuevas cartas provocadoras al Papa' se ajusta a la perfección, con honradez semántica, con piedad y sentido jerárquico, a la primera de las acepciones, excluyendo y rechazando cualquier otro sentido que, de una o de otra manera, aun la más coloquial, alguien decidiera imputarle.

Ofrecemos a continuación, extractado, el capítulo dedicado a este tema de "la salvación de los gays".

"Del eclesiástico oficiante Mons. René Robinson, obispo de la Iglesia Episcopaliana que participó en la "coronación" de Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, se sabe que es considerado públicamente como el primer obispo "gay", que fue consagrado el año 2003, nacido en Kentucky en el seno de una familia blanca y pobre. Al ser consagrado obispo manifestó haber pedido a Dios "llegar a ser un buen obispo, no un obispo "gay". En una de sus primeras declaraciones manifestó con contundencia: "Dios no se equivoca nunca: la Iglesia como institución humana es la que se equivoca, pero siempre puede corregir su error. Creo de corazón que se ha equivocado en la cuestión de la homosexualidad".

Y nosotros, en esta recopilación de cartas dirigidas al Papa, con devoción y santa preocupación le dirigimos el siguiente puñado de interrogantes, dando por supuesto que en el fondo, esencialmente y en conformidad con la voluntad de Cristo Jesús, es una sola la Iglesia, aunque sus representantes sean diversos en el tiempo y en el espacio.

¿Pero pueden o no pertenecer como miembros vivos y activos los homosexuales a la Iglesia? ¿Pueden, por tanto, llegar a pertenecer a su jerarquía en su variedad de grados y órdenes sagradas? ¿Es o no es, en definitiva y de por sí, inmoral la condición y ejercicio de homosexuales de determinadas personas? ¿Habrán de ser y estar condenados en esta vida, y también en la otra?

Tal y como hemos sido adoctrinados los católicos en relación con la moral sexual, ¿es lícito y válido aseverar que tal moral es la única y verdadera, y además inmutable e inquebrantable? ¿Es que a tales personas se las tendrá que denominar y tratar siempre como "pecadoras", relegadas de los beneficios sobrenaturales de los que es portadora sacramental la Iglesia, que precisamente fue fundada por Cristo Jesús para salvarnos a todos?

¿Tienen fundamento y vigencia también para los católicos las palabras citadas del primer obispo "gay" de que "Dios no se equivoca nunca, pero la Iglesia, como institución humana que es también, es la que se equivoca, pero siempre puede corregir su error"? ¿Este pensamiento es una blasfemia, o es una aseveración de carácter teológico, hasta con visos de jaculatoria? ¿Es asimismo otra blasfemia el aserto del obispo de que "creo de corazón que la Iglesia se equivoca en la cuestión de la homosexualidad"?

¿Se descarta la posibilidad de que en la Iglesia entonen el "mea culpa" los inspiradores y mantenedores de sus normas y comportamientos ético- morales en esta esfera de la sexualidad, con arrepentimientos y nuevas conductas inherentes a toda petición de perdón y confesión, y más si esta es sacramental? ¿Pensaron fraternalmente los hombres de la Iglesia en los dramas humanos y divinos que tuvieron y tienen que asumir y protagonizar multitud de cristianos homosexuales, por el hecho de su propia condición, en cuyo origen y proceso no tuvieron "ni arte ni parte, y ni siquiera tiempo y ocasión para investigarlo?

No pocas personas -ellos y ellas- que viven en esta situación en la sociedad, pero mucho más en la Iglesia, aprovechan la publicación y difusión de la noticia del primer obispo oficialmente reconocido como "gay", para invocarle al Papa que, como jerarca supremo de la Iglesia, revise sus pautas morales a la luz de la teología más pura y exigente, pero en igualad de condiciones que a la luz de las ciencias antropológicas comprometidas en el tema.

En esta misma oportunidad levantan con idéntico, y aún mayor, énfasis la voz también los sacerdotes y obispos de la Iglesia católica, a la espera de beneficiarse de la piedad evangélica y salvadora de la renovación de la doctrina, algunos de ellos no solo por sí mismos, sino para los fieles, cuyo cuidado y atención pastorales lee encomendaron su vocación sagrada y el Código de Derecho Canónico por los cauces ordinarios o extraordinarios ".

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Hans Küng: "Creo en Dios y en Cristo, pero no en la Iglesia"

Hans Küng: "Creo en Dios y en Cristo, pero no en la Iglesia"

Hans Küng

 

"La Iglesia católica está enferma. Hay que desarrollar el Vaticano II"

Hans Küng: "Creo en Dios y en Cristo, pero no en la Iglesia"

"Me hacía ilusiones, pero ahora tengo claro que el cambio no vendrá de la mano de Ratzinger"

Redacción, 13 de enero de 2012 a las 11:58

Lleva 83 años en el seno de la Iglesia católica y no lo lamenta. Nunca ha querido darse de baja ni convertirse al protestantismo para perder de vista al Papa de una santa vez. Una aclaración que no sobra cuando se trata del cura suizo Hans Küng, una leyenda viva de la teología en lengua alemana, que todavía se mantiene en la brecha, ya sea reivindicando el sacerdocio de las mujeres o el uso de la píldora. A pesar de su edad, no le faltan ganas para explayarse en una conversación telefónica con este periódico desde su despacho de la Fundación Ética Mundial, una institución interdisciplinar con sede en Tubinga. Lo entrevista Isabel Urrutia en Diario vasco.

Bastan unos segundos para detectar de inmediato la energía y carácter que le han permitido seguir adelante y no arrugarse ante la Santa Sede: «¡Se ha retrasado diez minutos! Ya veo que su sentido metafísico del tiempo no coincide con el mío», se queja con fina ironía. Nunca le ha gustado que le hagan esperar ni mirar a las musarañas. Acaba de reeditarse en España 'La Mujer en el Cristianismo' (ed. Trotta) y en su país natal ya se ha hecho un hueco en las listas de 'best-sellers' su último trabajo, 'Ist die Kirche noch zu retten?' ('¿Puede salvarse todavía la Iglesia?').

Los que le conocen sospechan que es descendiente de Guillermo Tell, a la luz del arrojo con que dispara sus críticas. «Ya es hora de que el Vaticano abandone un sistema absolutista que data del siglo XI. Fue entonces cuando los Papas se hicieron con todo el poder e impusieron el clericalismo, es decir, la preponderancia de los curas que margina a los laicos. ¡Eso no puede ser!», reflexiona en voz alta, con la convicción de «un miembro fiel de Ia Iglesia, que cree en Dios y en Cristo, pero no en la Iglesia». He ahí el matiz.

Su condición de teólogo 'independiente', sin autorización eclesiástica, le permite hablar con total libertad. Desde que, en 1979, la Congregación para la Doctrina de la Fe le privara de la licencia, se siente un hombre nuevo. Se le castigó por hablar sin tapujos y, de rondón, se le dio alas para apuntar todo lo lejos que quisiera. Hace poco en la revista alemana 'Der Spiegel' llegó a comparar a Benedicto XVI con Vladimir Putin, «porque ambos han heredado un legado de reformas democráticas y, en lugar de ir hacia adelante, van hacia atrás».

A su juicio, el Concilio Vaticano II es la gran asignatura pendiente, una hoja de ruta que permitiría recuperar el camino perdido antes de que sea demasiado tarde. «La Iglesia católica está enferma. Su mal es una jerarquía absolutista que no forma parte esencial de su naturaleza. No es algo imprescindible. Hay que desarrollar el Concilio Vaticano II», insiste con pasión y los ojos puestos en aquella época, la década de los 60, cuando creía que el autoritarismo y el culto a la personalidad -«de eso hay mucho ahora»- no tardarían en superarse gracias al impulso de Juan XXIII.

Piña con Ratzinger

Entonces hacía piña con Joseph Ratzinger, cuando ambos eran unos treintañeros 'progres' y brillantes que aspiraban a renovar la Iglesia. No obstante, sus caminos no tardaron en separarse, llevados por las circunstancias y talantes muy dispares. Benedicto XVI se aferra a la tradición y el orden, mientras que Hans Küng todavía se inclina por el diálogo y el progreso. Son duros, constantes y con una inteligencia descomunal. Germanos de pura cepa, que se resisten a tirar la toalla.

Una actitud que tiene mérito a la vista de las estadísticas de 2010 sobre apostasías y bautizos en Alemania: por primera vez, había más abandonos (181.000) que ingresos (170.000). Desde los años 60, han perdido a decenas de miles de curas, cada vez más parroquias se quedan sin servicio religioso y los monasterios languidecen sin relevo generacional. La patria de Ratzinger, donde el 32% de la población es católica, no sigue en masa los dictados del Vaticano. Una tendencia que confirma la crisis del catolicismo, apostólico y romano en Europa.

- ¿Qué piensa de los movimientos conservadores (Opus, Legionarios, kikos...)?

- Me consta que en España se habla mucho de ellos. Y no dudo que habrá quienes depositen toda su confianza en ellos... Pero yo no. ¡La sociedad va en otra dirección! Si se apuesta solo por la línea conservadora, todos saldremos perdiendo.

- Si usted ahora tuviera 20 años, ¿le atraería hacerse cura?

- No me arrepiento de formar parte de la Iglesia. Ni mi bautizo ni mi ingreso como sacerdote son motivo de amargura. Todo lo contrario.

- Pero si fuera joven ahora...

- A ver, no me interrumpa. ¿Qué le puedo decir? La Iglesia actual es muy jerárquica, nada democrática y no responde a las expectativas de la mayoría de la juventud. Los movimientos conservadores, insisto, no representan a la gente joven.

- A estas alturas, ¿qué le parece el actual Papa?

- Me hacía ilusiones, pero ahora tengo claro que el cambio no vendrá de la mano de Ratzinger.

- ¿Cuándo fue la última vez que le escribió Benedicto XVI?

- Hace poco, me agradeció por mediación de su secretario el envío de mi último libro, 'Ist die Kirche noch zu retten?' ('¿Puede salvarse todavía la Iglesia?'). Me alegro de que la relación entre nosotros no se haya roto. Por lo demás, espero que el siguiente Papa sea muy distinto.

- Por cierto, usted critica el celibato entre los curas, pero ¿le parece sano el de los monjes y monjas?

- Ah, eso es diferente. Las órdenes religiosas son como asociaciones privadas, con una serie de cláusulas que se aceptan libremente. El celibato forma parte de su identidad. Les enriquece. Nada que ver con el supuesto de los curas, en los que hay una imposición sin ningún fundamento.

- Una curiosidad: ¿por qué Dios es Padre y no Madre?

- No, no, Dios está más allá de la identidad sexual. En las Sagradas Escrituras hay metáforas tanto masculinas como femeninas. En fin, ya ve, es una de tantas confusiones que han ido arraigando a lo largo de la historia.

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La mujer despedida por casarse con un divorciado gana a la Iglesia Créditos: Resurrección Galera, junto a su marido

La mujer despedida por casarse con un divorciado gana a la Iglesia

Cobrará el sueldo de los 11 años desde su despido

El Constitucional le concedió el amparo y el TSJA falla a favor de la docente

Redacción, 13 de enero de 2012 a las 12:27

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha desestimado el recurso del Obispado de Almería y ha dictado sentencia favorable a la profesora de Religión Resurrección Galera, despedida por casarse con un divorciado, que obliga al Ministerio de Educación a readmitirla y a abonarle los salarios que ha dejado de percibir durante los 11 años que han transcurrido desde que fue despedida.

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La JOC reconoce que "los jóvenes ya no van a las iglesias" RD

La JOC reconoce que "los jóvenes ya no van a las iglesias" RD

La JMJ sólo representa una ínfima parte de los jóvenes

La JOC reconoce que "los jóvenes ya no van a las iglesias"

"Dios no nos pide que seamos numerosos sino que seamos signo"

Redacción, 20 de diciembre de 2011 a las 09:24

El pasado fin de semana los consiliarios sacerdotes, laicos/as y religiosos/as que acompañamos la JOC (Juventud Obrera Cristiana) nos encontrábamos para celebrar nuestro encuentro anual de formación. En él abordamos "La misión apostólica de despertar y acompañar la fe en los jóvenes". En la reflexión nos ayudó Bernard Robert, Consiliario Nacional de la JOC de Francia.

* Constatamos, una vez más, cómo en Europa, las iglesias se vacían de cristianos. Los jóvenes ya no van a ellas o lo hacen con menos frecuencia y en menor número. Los millares de jóvenes reunidos en las JMJ sólo representan una ínfima parte de los jóvenes del planeta y, de entre ellos, sólo el 7 u 8 por ciento provienen de clase trabajadora.

Los jóvenes, cada vez en mayor número, "no practican religión". Sin embargo, esta realidad no indica que los jóvenes tengan hoy menos sed de espiritualidad. Son muchos los que se hacen la pregunta por el sentido de la vida, muchos los que se movilizan por grandes causas de solidaridad, por vivir y construir un presente y un futuro feliz, por un trabajo que les haga felices...etc.

* ¿Por qué las Iglesias de Europa están de capa caída?, nos preguntamos. En un mundo que se mueve, quien se queda quieto es adelantado, superado. En una sociedad en cambio, la Iglesia manifiesta síntomas de parálisis debido a su rigidez e inmovilismo. Hoy, repetirse, que no es lo mismo que hacer memoria, es morir.

* ¿Cómo despertar y acompañar la fe en los jóvenes de esta generación? Como acompañantes adultos hemos sido llamados y enviados para permitir que los jóvenes despierten a la conciencia de que su vida está llena de Dios, que Dios está interesado en toda su vida. La tradición evangelizadora de la JOC nos recuerda, de nuevo, esta certeza: hemos de escuchar la vida de cada joven, tomar en serio toda su vida, con sus alegrías y sus problemas. Sabemos que hace falta tiempo y paciencia. Hemos de caminar junto a ellos aunque tengamos la impresión, muchas veces, de perder el tiempo, pues no entran en nuestros esquemas mentales de adultos y en nuestros marcos institucionales.

* En una cultura nueva y en medio de unos jóvenes tan diferentes hemos de atrevernos a reinventar (recrear) la JOC y la Iglesia: haciendo del trabajo educativo y evangelizador una empresa creativa y no algo ya construido y fijado de antemano; ayudando a que los jóvenes se atrevan a decir su palabra en la sociedad y en la Iglesia; no teniendo miedo a romper círculos y fronteras ideológicas, políticas y eclesiales. Dios no nos pide que seamos numerosos sino que seamos signo. El tiempo de las adhesiones colectivas ha terminado.

* A esta misión hemos sido llamados curas y diáconos, laicos y laicas, religiosos y religiosas, para ser complementarios unos con otros y para dar testimonio, juntos, del amor de Dios. Así mismo, hemos de atrevernos a despertar en otros adultos la vocación por acompañar a jóvenes. Acompañar a un joven o a un grupo de jóvenes es, ante todo, un camino espiritual.

Consiliarios y Acompañantes de la JOC

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La profesora de religión despedida cobrará sus salarios retrasados

La profesora de religión despedida cobrará sus salarios retrasados

El T. Constitucional consideró discriminatorio el despido

Resurrección Galera fue cesada tras casarse con un divorciado.

Redacción, 30 de noviembre de 2011 a las 17:37

El Ministerio de Educación abonará con la nómina del mes de diciembre los salarios atrasados desde mayo a la profesora de Religión Resurrección Galera para dar cumplimiento parcial a la sentencia del Juzgado de lo Social número 3 de Almería que ordenaba la readmisión o el pago de los de los salarios que ha dejado de percibir desde que el Tribunal Constitucional (TC) anulase su despido en 2002 al considerar que fue discriminatorio.

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