Los extremeños, los que más estudian religión católica

LAS CREENCIAS EN LAS AULAS / LOS DATOS DE LA REGIÓN

Los extremeños, los que más estudian religión católica

El 91,5% de alumnos de Primaria y el 68,5% de Secundaria cursan esta asignatura, por encima de la media. Profesores defienden que la materia no adoctrina y critican su mala consideración en la escuela

G. MORAL 16/02/2014

La religión sigue muy viva en las aulas extremeñas. De hecho, está más presente que en ninguna otra comunidad, ya que Extremadura es la región en la que más estudiantes cursan Religión, en un gran mayoría católica. El último estudio comparativo sobre esta materia elaborado por el Ministerio de Educación y Cultura, referente al curso 2011/2012, evidencia que los alumnos extremeños sobresalen tanto en el conjunto de los centros, como en los centros públicos únicamente.

En Primaria, el 91,5% del total del alumnado cursa Religión Católica, frente a al 71% de media nacional; y en Secundaria, el 68,5% de los estudiantes de la región eligen esta asignatura, frente al 52% de media. En ambas etapas sobresalen los extremeños, sin embargo, en Bachillerato la situación es bien distinta. Apenas el 32,7% del alumnado cursa Religión católica, la media del país es del 33,4% y por delante de Extremadura hay otros doce comunidades con más alumnos en esta etapa --con Castilla y León a la cabeza, además de Melilla--, en la que viene siendo habitual el desplome de alumnado.

Sin embargo, y tras varios cursos perdiendo estudiantes como ocurre de forma generalizada en todo el país, las enseñanzas de Religión experimentan un pequeño repunte en la comunidad y ganan alumnado en la etapa de ESO durante el curso actual, mientras siguen disminuyendo en Primaria y Bachillerato, según los datos de la consejería. ¿A qué se debe? "Creo que aquí se tiene en cuenta el prestigio de los profesores de Religión, cuando utilizan una metodología y un contenido atractivo se nota, porque los jóvenes también se hacen preguntas religiosas", opina Jesús Moreno, sacerdote, sociólogo y profesor de seminaristas. "Aunque también podemos pensar que hay más interés de los jóvenes por la Religión. Dentro de la Sociología se dice que Extremadura no está entre las regiones más secularizadas, es decir, todavía hay un porcentaje importante de personas que frecuenta la iglesia, claro que menos que en tiempos anteriores", añade.

El sacerdote estima que en la caída generalizada influye la falta de interés general de la sociedad por la Religión y la mala consideración que tiene la asignatura, ya que, denuncia, los acuerdos entre la Iglesia y el Estado no se están cumpliendo y la materia está siendo relegada a un segundo plano, a los peores horarios y sin una alternativa equiparable, "si no cursas Religión, tienes esa hora para jugar o estudiar y eso discrimina a los que sí van a clase. Si esto pasara con Matemáticas o Ciencias Naturales estoy seguro que muchos alumnos también faltarían a clase", señala Moreno. No obstante, explica que no hay que perder de vista que una cosa es la transmisión de la fe, "cosa que se hace en catequesis y en casa", y otra distinta la formación religiosa que se recibe en el aula.

RELIGION COMO CULTURA "La Religión en la escuela entra como parte de la cultura de un país, por eso debemos conocer las religiones de nuestro entorno. Hoy tenemos que saber del Islam para entender a los musulmanes, por ejemplo. Hay mucha gente que piensa que la Religión es hacer a la gente cristiana y, por lo tanto, va contra la libertad religiosa. Sin embargo, yo creo para lograr esa libertad lo que hace falta es que entren todas las religiones en la escuela porque lo que quiero es un sistema educativo que prepare a la gente para vivir en la calle y con el desconocimiento no se gana en tolerancia", señala el profesor, que ha impartido clases a niños musulmanes y judíos.

Todo lo contrario opina la presidenta de Extremadura Laica, Milagrosa Carretero, a la que no sorprende que Extremadura sea donde más se cursa Religión. "Responde a causas históricas. El laicismo es característico de las sociedades modernas y desarrolladas", argumenta. El colectivo que preside defiende que deje de ser obligatorio que los centros impartan esta materia y salga del currículo "porque la enseñanza tiene que ser objetiva --no se puede enseñar las leyes de Darwin y el creacionismo al mismo tiempo, es contradictorio-- y debe ser plural", dice Carretero.

Actualmente, los alumnos que no eligen Religión --católica o evangélica, que son las dos que se imparten en centros extremeños-- tienen como alternativa una materia conocida como "la hora de nada" y llamada oficialmente Omoae, o lo que es lo mismo Otras Medidas Organizativas para la debida Atención Educativa. Carretero critica que los estudiantes que optan por esta segunda opción al final están perdiendo tiempo para otras materias fundamentales. Y es que, a su juicio, no se trata de dotar de una alternativa real a la Religión, sino de que se saque de las aulas.

Un cambio pide también Jesús María Losada, presidente de la Federación Estatal de Profesores de Enseñanza Religiosa (FEPER) y docente en Cáceres, pero un cambio distinto. Losada considera la nueva reforma educativa (Lomce) una oportunidad perdida para cambiar el modelo de esta polémica asignatura. "Debería convertirse en una materia intercultural y no mantener el sentido de confesión, de ninguna religión". Se muestra crítico con la Lomce porque no aporta ningún avance en este sentido y no comparte los criterios de la sociedad, que demanda menos confesionalidad y más cultura religiosa.

Extremadura cuenta con aproximadamente unos 600 docentes de Religión, que en los últimos años han visto reducidas sus horas de trabajo. "Nuestra situación siempre es precaria", señala Losada. En los últimos diez años como docente, asegura que sus aulas han experimentado un crecimiento pese a la tendencia negativa generalizada, motivada principalmente por la antipatía hacia las religiones en general y por la mala colocación de la materia, dice. "En la práctica, la clase de Religión es más agradable de lo que se proyecta en el exterior. Se nos reprocha que adoctrinamos, pero no es así". Prueba de ello es que Losada tiene alumnos musulmanes y evangélicos en sus aulas. "Si fuese adoctrinamiento no habría chicos de otras religiones".